Actualizado Jueves,

agosto

17:52Todav�a suena de fondo, aunque con menos potencia, la m�sica 'tecnho' por los altavoces que a�n quedan instalados, cada vez menos, en la peque�a poblaci�n (300 habitantes censados) de La Granja (C�ceres), que se vio sorprendida desde la semana pasada con una fiesta 'rave' no autorizada que ha congregado m�s de 3.000 personas y unos 1.000 veh�culos (autom�viles, furgonetas y caravanas) que han ocupado de forma ilegal fincas privadas entorno a la piscina municipal.La fiesta se disuelve, poco a poco, m�s que nada por agotamiento de los protagonistas (j�venes de pr�cticamente toda Europa), antes que por intervenci�n administrativa. "No venimos a hacer da�o a nadie, s�lo a divertirnos unos d�as", se�alan los j�venes. Y lo han cumplido, aseguran.La Guardia Civil dispuso desde el primer d�a un 'blindaje completo' en esta zona del norte de C�ceres, para controlar los accesos y realizar controles de alcoholemia y drogas, interponiendo denuncias a algunos de los afectados. Ninguna otra repercusi�n m�s, salvo el traslado involuntario de un hombre a un centro hospitalario debido al consumo de sustancias estupefacientes.El balance se completa con un detenido por desobediencia a la autoridad. En concreto, al conductor de un veh�culo que hizo caso omiso a las instrucciones de los agentes, que le dieron el alto a un veh�culo. No ten�a ni permiso de conducci�n.Siete d�as despu�s de la llegada, por sorpresa, de los primeros visitantes, todav�a hay agentes de la Guardia Civil mantienen el dispositivo de seguridad establecido, aunque son ya numerosos veh�culos los que han abandonado de forma escalonada el lugar, a apenas escasos 38 kil�metros del origen del gran incendio de Las Hurdes, en Pinofranqueado.Mientras las llamas devoraban el bosque y rodeaba las poblaciones cercanas, aqu� la felicidad, la m�sica, los puestos de comida y artesan�a y el baile, junto al consumo de bebidas y estupefacientes (hay varias denuncias interpuestas por la Benem�rita) se convert�an en protagonistas. De hecho, el s�bado pasado se declar� un incendio forestal en la zona. La r�pida actuaci�n de los agentes presentes en labores de vigilancia permiti� detectar una columna de humo pr�xima a la zona de acampada, "comprob�ndose que proced�a de un conato de incendio", seg�n inform� la Guardia Civil: "La inmediata intervenci�n de ciudadanos presentes en la zona, junto con la Guardia Civil y los servicios de extinci�n de incendios, permiti� controlar r�pidamente el fuego".Los visitantes (que organizaron de pronto y por sorpresa un pueblo grande dentro de otro, la propia Granja, diez veces menor) hab�an llegado por convocatorias en internet procedentes de Francia, Italia, Inglaterra, Alemania o B�lgica, adem�s de, por supuesto, otras partes de Espa�a, y acamparon entre los montes de Trasierra y el r�o Ambroz. Para ello, rompieron una alambrada para atravesar las fincas colindantes y penetraron campo a trav�s sin ninguna dificultad.Eran riadas de gente que avanzaba sin control hasta un destino fijado de antemano hasta que la Guardia Civil pudo intervenir con el fin de evitar que continuara increment�ndose el n�mero de personas y veh�culos en la zona. Se lleg� a cortar la autov�a A-66 ante el tap�n organizado para el acceso de los miles de desconocidos para los lugare�os, que sin embargo reconocen no haber padecido problemas ni demasiadas incidencias.La organizaci�n agraria Asaja denunci� a comienzos de esta semana la repercusi�n concreta en uno de sus socios: "Al no permitirse el acceso de veh�culos a la zona donde se desarrolla la fiesta, por los controles establecidos por los agentes, el ganadero de dicha zona se vio afectado por no poder acceder a su explotaci�n y atender a su ganado y, como consecuencia de ello, muri� un choto".Al alcalde de La Granja, �scar Mart�n, tambi�n la 'invasi�n' le cogi� por sorpresa. Estaba en Santander de vacaciones y no se lo pens� dos veces: cogi� el coche y regres� de inmediato. Lo hizo por responsabilidad y ante la incertidumbre de lo que pod�a pasar. Sin embargo, con el paso de los d�as ha comprobado que 'la marea' se ha comportado "de forma civilizada y con muy buen ambiente", aunque su preocupaci�n ahora es que los desperdicios y la basura acumulada durante esta �ltima semana no afecte demasiado al paraje natural. Para el alcalde, el desalojo de la fiesta hubiera sido "contraproducente" por motivos de seguridad, a pesar de que existe una ordenanza en vigor aprobada por el municipio que proh�be expresamente la acampada libre.Los vecinos piensan de la misma manera, mejor ha sido no agitar el 'avispero': "No ha habido demasiados problemas", comentan, aunque lamentan que la llegada de 3.000 personas no haya dejado beneficios econ�micos: "Quiz�s para el bar de la piscina, pero el resto del pueblo, nada de nada". La m�sica, eso s�, ya suena cada vez con menos potencia... La fiesta ya se acaba. Habr� que comprobar si hay segunda edici�n el verano que viene...