La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha agradecido este jueves la entrega y generosidad de los cascos azules españoles en la defensa de la seguridad y la paz en el Líbano, “pese a los momentos difíciles que atraviesa la zona”, cuando se cumplen 20 años de la participación de España en la misión de la ONU (Finul).

Lo ha hecho durante la segunda jornada de su visita a la Base Miguel de Cervantes, cerca de Majaryún, que alberga el Cuartel General del sector Este, liderado por España y donde se encuentra el grueso del contingente español, integrado por casi 700 españoles, pero también soldados indios, nepalíes, serbios y de otras nacionalidades.

La ministra ha enfatizado la “gran” preparación de los militares bajo bandera de Naciones Unidas, con un objetivo claro: velar por la estabilidad a través de patrullas y actividades de vigilancia, especialmente en la Línea Azul; la coordinación directa con las Fuerzas Armadas Libanesas y asegurar el cumplimiento de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad.

Robles ha recordado “momentos complicados” como los del pasado mes de junio cuando un militar serbio falleció por la explosión de una granada, un ataque en el que también resultaron heridos otros soldados que fueron atendidos, en primer término, en el hospital de campaña de la base por los militares españoles.