La mayoría de la gente cree que los humanos somos diferentes.
La razón es que el Homo sapiens ha evolucionado para ser consciente.
Muchos animales sienten dolor y placer; algunos parecen tener autoconciencia.
Pero el potencial único de la mente humana para manifestar un sentido de sí misma distingue a cada miembro de la especie y merece un trato especial.
En su encíclica de mayo, el papa León XIV reafirmó esta idea al trazar una línea divisoria entre la humanidad y su creciente ejército de robots.







