El salón Versalles del Hotel Alvear volvió a reunir esta mañana, por 23° año consecutivo, al establishment económico en el Council of the Americas y ya el primer discurso funcionó como un respaldo explícito al gobierno de Javier Milei. Mario Grinman, presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) y anfitrión del encuentro, dijo que “vale la pena para transformar el país” que se hayan “cerrado empresas y perdido puestos de trabajo”.
Grinman se inclinó por el mileísmo desde el comienzo: dijo que “la libertad aun siendo un valor, tiene costos” y enumeró los sectores que, a su juicio, se benefician de esa mayor libertad económica: los yacimientos de hidrocarburos de la Patagonia, que dijo que “aumentan exponencialmente su producción”; los recursos minerales de la cordillera, que Argentina miraba “con envidia” hacia Chile y que hoy empiezan a explotarse; el interés de la inteligencia artificial en el país como destino de inversión; y la reconversión de actividades productivas en distintas regiones, entre ellas el agro.
Grinman defendió el Gobierno más allá del costo social del ajuste. “Estamos pasando por un momento heterogéneo. Hay empresas que la están pasando mal, hay empresas que han cerrado, se han perdido puestos de trabajo”, admitió ante los presentes, en referencia al sector de comercio y servicios que representa la cámara y que, según sus propios datos, aporta cerca del 65% del PBI y una porción significativa del empleo formal del país. Completó la idea con la frase que quedó como definición del foro: “Si ese es el precio que tenemos que pagar los argentinos para transformar nuestro país, para que nuestros nietos puedan vivir en un país normal y creíble, yo creo que vale la pena”.











