SucesosNeutralizaba los sistemas de cierre centralizado utilizando un aparato electr�nico caseroInhibidor de frecuencias utilizado para abrir puertas de coches.Daniel J. Ollero MadridActualizado Jueves,

agosto

12:37La Guardia Civil ha detenido en Majadahonda a un hombre acusado de utilizar un inhibidor de frecuencia para entrar en veh�culos estacionados junto a superficies comerciales, robar del interior tarjetas bancarias y otros objetos y emplear despu�s las tarjetas para realizar compras fraudulentas. Los investigadores le atribuyen ocho robos con fuerza, dos delitos de estafa y otros seis contra la seguridad vial.El sospechoso actuaba principalmente en aparcamientos de establecimientos comerciales, donde esperaba una oportunidad para acercarse a los veh�culos y emplear un inhibidor de frecuencia con el que, presuntamente, neutralizaba sus sistemas de cierre centralizado. De esta forma pod�a acceder al interior sin forzar las cerraduras ni dejar da�os visibles.Una vez dentro, sustra�a todo aquello que pudiera tener valor, principalmente dispositivos electr�nicos y otros efectos cuyo importe conjunto supera los 7.800 euros. Entre lo robado hab�a tambi�n tarjetas bancarias que, seg�n la investigaci�n, utilizaba posteriormente para pagar compras sin autorizaci�n de sus propietarios.Las pesquisas permitieron a los agentes identificar al presunto autor y proceder a su detenci�n. Adem�s de los ocho robos y las dos estafas relacionadas con el uso de las tarjetas sustra�das, la Guardia Civil le atribuye seis delitos contra la seguridad vial por conducir pese a tener retirado judicialmente el permiso de conducci�n.Seg�n explican fuentes jur�dicas a GRAN MADRID, el detenido podr�a enfrentarse a una pena de entre cuatro y ocho a�os de prisi�n si los ocho robos con fuerza, las dos estafas y los seis delitos contra la seguridad vial se agrupan como delitos continuados. Si todos los hechos se castigaran por separado, la suma de las penas podr�a oscilar entre diez a�os y medio y 33 a�os de c�rcel, aunque el m�ximo que llegar�a a cumplir rondar�a en principio los nueve a�os, al operar el l�mite legal que impide cumplir m�s del triple de la pena m�s grave impuesta.El detenido, que contaba con numerosos antecedentes por hechos similares, ya ha pasado a disposici�n judicial.