La oposición cuestionó la rapidez del trámite y señaló resoluciones de la Sala Superior durante la presidencia de Soto, mientras legisladores del oficialismo defendieron su desempeño y la continuidad de las funciones del Tribunal.
La Comisión Permanente del Congreso de la Unión aprobó el miércoles la renuncia de Mónica Aralí Soto Fregoso como magistrada de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), con 26 votos a favor, cinco en contra y cinco abstenciones.
La renuncia surtirá efectos a partir del próximo 31 de agosto. Durante la discusión, legisladores de oposición cuestionaron que el trámite se realizara con premura y sin una discusión de fondo sobre las implicaciones de la salida de la magistrada.
Soto Fregoso fue electa el 20 de octubre de 2016 para un periodo de nueve años, que originalmente concluiría el 31 de octubre de 2025. Sin embargo, las reformas constitucionales en materia electoral de 2024 y al Poder Judicial de la Federación de 2026 ampliaron su periodo hasta 2028.
El diputado Gibrán Ramírez Reyes, de Movimiento Ciudadano, cuestionó que la renuncia fuera procesada con rapidez y sin una discusión sobre sus implicaciones. “Estamos ante un episodio más de debilitamiento de las instituciones electorales que en el proceso más reciente comenzó con el fraude a la ley que significó la sobrerrepresentación y que continuó con la farsa de la elección del Poder Judicial”, afirmó.






