Un pequeño fragmento de mandíbula con apenas tres dientes podría ayudar a responder una de las grandes preguntas sobre la evolución humana. El fósil, encontrado en el yacimiento de Nakali, en Kenia, tiene unos diez millones de años y pertenece a Nakalipithecus, un antiguo homínido que podría aportar nuevas pistas sobre cómo era el último antepasado común del grupo que incluye a gorilas, chimpancés y humanos.
El yacimiento de Nakali se encuentra en el condado keniano de Baringo, cerca del lago del mismo nombre y dentro del valle del Rift. Sus sedimentos tienen entre nueve y diez millones de años y constituyen un escenario excepcional para estudiar el Mioceno superior, un periodo del que se conocen relativamente pocos fósiles de grandes simios en África y que resulta fundamental para reconstruir los orígenes de los distintos linajes de primates.
Esta nueva fase del proyecto está liderada por la paleontóloga española Marta Pina, investigadora del Instituto Catalán de Paleontología Miquel Crusafont, junto a Fredrick Kyalo Manthi, del Museo Nacional de Kenia. El objetivo es encontrar nuevos restos de Nakalipithecus y obtener más información sobre el paisaje y los animales con los que convivió este misterioso primate.







