El Rayo Vallecano debutará este jueves en LaLiga como local. Pero no lo hará en el Estadio de Vallecas, sino que lo hará lejos de su feudo, de su barrio y, muy probablemente, de buena parte de su gente. El conjunto vallecano tendrá que desplazarse a Butarque, campo del Leganés, para poder jugar el segundo partido del campeonato nacional. Un cúmulo de extrañas decisiones ha deparado que salga perdiendo el equipo... y la afición. La Comunidad de Madrid, dueña del recinto, decidió retirar la concesión al Rayo Vallecano tras detectar graves fallos de seguridad, momento en el que se dinamitó la tranquilidad para el conjunto de la franja. ¿El problema? Que todo saltó por los aires solo a falta de un puñado de días para el inicio de la competición. Los tiempos elegidos para tomar las decisiones no han sido los mejores y eso repercutirá en el más débil. El hincha, que es el más perjudicado. TE PUEDE INTERESAR La situación es complicada, pues es cierto que el Estadio de Vallecas se ha quedado lejos de ser un recinto de la máxima élite, donde muchas instalaciones se han quedado obsoletas por falta de mantenimiento y de remodelación. Pero el golpe llegaba en el momento más inoportuno. Ahora, el Rayo está obligado a emigrar en busca de otro estadio donde pueda jugar. La pelea entre la directiva y la Comunidad de Madrid no hace más que complicar la situación. Y eso ha provocado que el Rayo Vallecano tenga que debutar en Leganés y, lo que es peor, que el problema que todo el mundo veía venir haya explotado sin visos de que haya una solución a corto plazo. El vigente subcampeón de la Conference League se ha quedado sin estadio por la falta de mantenimiento y cuidados básicos que necesita una estructura deportiva. Una situación pocas veces vista antes en Primera División. ¿Cómo acabará? El Rayo Vallecano debutará este jueves en LaLiga como local. Pero no lo hará en el Estadio de Vallecas, sino que lo hará lejos de su feudo, de su barrio y, muy probablemente, de buena parte de su gente. El conjunto vallecano tendrá que desplazarse a Butarque, campo del Leganés, para poder jugar el segundo partido del campeonato nacional. Un cúmulo de extrañas decisiones ha deparado que salga perdiendo el equipo... y la afición.
Fuera de Vallekas: radiografía de un estadio y club en autodestrucción
Llega el primer partido como local del Rayo Vallecano y, de manera increíble, tendrá que jugarlo lejos del calor de su gente. La falta de mantenimiento y la retirada de la concesión han hecho estallar a la afición, que no acudirá a Butarque en protesta







