Crisis migratoriaUna treintena de furgones policiales se han personado en el lugar justo con el alba, a las 7:21 horas, cerrando en un per�metro de medio kil�metro de largo a los migrantesFuerte presencia policial este jueves en la playa del Trampol�n, en Ceuta.Quico AlsedoEnviado especial CeutaActualizado Jueves,
agosto
07:51Audio generado con IAUn enorme dispositivo de Polic�a Nacional y Guardia Civil ha acordonado, a las 7:30 horas de este jueves, la playa del Trampol�n, en Ceuta, para desalojar a los m�s de 3.000 subsaharianos y magreb�es que la ocupan en su totalidad, todos ellos procedentes del salto desde Marruecos del pasado 30 de julio.Una treintena de furgones policiales se han personado en el lugar justo con el alba, a las 7:21 horas, cerrando en un per�metro de medio kil�metro de largo a los migrantes, que llevaban cerca de una semana acampados en la playa en un improvisado poblado chabolista construido en tiempo record con ca�as, cuerdas y cartones.La intenci�n de Interior es trasladar a los magreb�es y subsaharianos a uno de los cuatro centros de estancia temporal que se est�n levantando en la ciudad ceut�, para en ellos valorar sus peticiones de asilo, y en su mayor parte iniciar el proceso para su devoluci�n a Marruecos.La operaci�n, no obstante, era en un extremo arriesgada. Los congregados llevan tres semanas en condiciones infrahumanas, recibiendo una sola comida al d�a, haciendo sus necesidades en el mar y viviendo en una precariedad absoluta, lo cual podr�a dificultar l�gicamente su colaboraci�n -aparte del miedo a ser deportados de nuevo, que ellos mismos manifiestan a cualquiera que les pregunte-.EL MUNDO pudo comprobar desde el interior del campamento c�mo responsables ministeriales ped�an a los migrantes tranquilidad a gritos al inicio del despliegue, que tiene lugar cuando se escriben estas l�neas.Pertrechados con mascarillas, los agentes se han desplegado alrededor de los congregados. Todos ellos hombres, dado que en el poblado chabolista no duermen mujeres. Los migrantes, que a�n se estaban desperezando, han comenzado a caminar en todas direcciones, pero dos t�cnicos ministeriales, ayudados por un traductor, les han conminado a sentarse y esperar. Los migrantes han obedecido la orden.













