Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.Foto: Facebook Catherin Palomino La diputada Catherin Palomino, integrante de la facción “castillista” de Juntos por el Perú (JP) en la Cámara de Diputados, ha conseguido adquirir notoriedad política en tiempo récord y por ninguna razón que pueda enorgullecerse. Su empeño por vincularse con Pedro Castillo quedó claro desde el día en que juró el cargo “por la libertad del mejor presidente del Perú, José Pedro Castillo Terrones”, una proclama tan grandilocuente como inútil, pues nada puede hacer el Congreso para liberar al expresidente golpista. Luego aparecieron los chats injuriosos que dirigió a familiares de Castillo y en los que, además, asegura que es pareja del encarcelado profesor. No se trata, por cierto, de una admiradora distante: Palomino lo visitó 61 veces en el penal de Barbadillo entre octubre del 2024 y febrero del 2026, algunas de ellas durante el horario en el que debía trabajar como personal de confianza de distintos despachos parlamentarios. Y, por si fuera poco, un informe de “Cuarto poder” reveló el pasado domingo que mantiene un taller textil que funciona ilegalmente en su vivienda de Huancavelica.Conforme a los criterios deTipo de trabajo: OpiniónBasada en la interpretación y juicio de hechos y datos hechos por el autor.
Vergonzosas designaciones
La diputada Catherin Palomino, integrante de la facción “castillista” de Juntos por el Perú (JP) en la Cámara de Diputados, ha conseguido adquirir notoriedad política en tiempo récord y por ninguna razón que pueda enorgullecerse. Su empeño por vincularse con Pedro Castillo quedó claro desde el día en que juró el cargo “por la libertad del mejor presidente del Perú, José Pedro Castillo Terrones”, una proclama tan grandilocuente como inútil, pues nada puede hacer el Congreso para liberar al expresidente golpista. Luego aparecieron los chats injuriosos que dirigió a familiares de Castillo y en los que, además, asegura que es pareja del encarcelado profesor. No se trata, por cierto, de una admiradora distante: Palomino lo visitó 61 veces en el penal de Barbadillo entre octubre del 2024 y febrero del 2026, algunas de ellas durante el horario en el que debía trabajar como personal de confianza de distintos despachos parlamentarios. Y, por si fuera poco, un informe de “Cuarto poder” reveló el pasado domingo que mantiene un taller textil que funciona ilegalmente en su vivienda de Huancavelica.






