Pasapalabra ha cumplido este miércoles dos meses desde el día en el que dio su gran salto al vacío. El pasado 19 de junio, el concurso de Antena 3 vivió el estreno de AlaZ, la nueva prueba final del programa en sustitución del mítico Rosco, que llevaba 26 años acompañando al formato en España y al que tuvo que decir adiós de manera forzosa. Aquella tarde, Atresmedia terminó de acatar la sentencia del Tribunal Supremo que le obligaba a dejar de emitirlo, borrar del catálogo de su plataforma más de 1.500 entregas en las que se incluía el famoso reto final y eliminar de su identidad visual cualquier alusión o rastro circular de aquel icónico juego.
Pero a problemas, soluciones. El grupo audiovisual supo reaccionar rápido para dejar atrás toda aquella polémica -cuyas claves verTele ya desgranó en este otro artículo- y poner en marcha una nueva prueba que hiciera olvidar lo antes posible a su predecesora. Así pues, Atresmedia se hizo con los derechos de DallAZetA, un formato original de la televisión suiza que pasaría a integrar dentro de Pasapalabra como nuevo clímax del concurso. Con el españolizado título de AlaZ, la prueba desembarcaba con esa esencia de la búsqueda de palabras a través de su significado, pero esta vez con una mecánica diferente en la que la estrategia y el uso de pistas daba una vuelta de tuerca al desafío que cada tarde se le presenta a los participantes.






