BÉLGICAFotografías compartidas en Facebook por la policía local de Dendermonde.FOTO: Policía Local de DendermondeLa semana pasada, Philip Kobe, un estudiante que pasa los veranos trabajando en la construcción, encontró en los cimientos de un edificio de la ciudad belga de Dendermonde un alijo de lingotes y monedas de oro valorado en nueve millones de euros.Nadie sabe de quién es el tesoro. La Policía ha vuelto a esconder los lingotes a la espera de dar con su dueño.A priori, se pensó que podía haber sido escondido por la familia que históricamente residía en la casa, propietaria de una cervecera, ante el temor de que lo pudieran robar soldados invasores alemanes durante la Primera o la Segunda Guerra Mundial.Los últimos Van Assche fueron tres hermanos que murieron sin descendencia y no lo mencionaron en su testamento. Pero no se puede descartar la pista criminal. Tras morir la familia, la residencia se convirtió en un albergue para exconvictos, pero a las autoridades y a los historiadores les convence más la primera posibilidad.La ley prevé hasta cinco años para determinar el origen de una fortuna de este tipo. Si no se establece, el candidato más probable para hacerse con el dinero es la asociación benéfica local CAW, que es actualmente propietaria del terreno donde se halló el tesoro. ©Foto: Policía Local de DendermondeSi quieres saber más, puedes leer aquí.
Bélgica busca al dueño de un tesoro millonario descubierto por un obrero en las paredes de una casa en ruinas
La semana pasada, Philip Kobe, un estudiante que pasa los veranos trabajando en la construcción, encontró en los cimientos de un edificio de la ciudad













