Voy a ponerme exquisita, porque una dama no habla ni de su edad ni de su cuenta corriente. Claro que si te lo preguntan a bocajarro y sin posibilidad de decir que no, so pena de bloqueo, entonces enseñas hasta tu partida de nacimiento -y no en el sentido figurado-. Y hasta aquí hemos llegado con el nuevo marco digital de la Unión Europea (UE), tanto el aprobado como el pendiente de aprobar. Recordemos que el Parlamento Europeo ha rechazado en varias ocasiones la propuesta de la Comisión Europea sobre el control total online de las comunicaciones privadas bajo la loable intención de prevenir el abuso sexual de menores.

En concreto, el pleno de abril insistió en que “las medidas voluntarias de control deben seguir siendo proporcionadas y específicas, y que no deben aplicarse a las comunicaciones cifradas de extremo a extremo”. Y que “no debe permitirse el escaneo de los datos de tráfico junto con los datos de contenido”, excepto cuando ya haya sido identificado o señalado como sospechoso un usuario. Porque lo contrario sería que todas nuestras comunicaciones privadas de voz, escritas, fotos y vídeos estarían expuestas al control de las plataformas digitales bajo supervisión -espero- estatal -“1984”-.