Buenos Aires (EFE).- El Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), creado en 2024 en Argentina por impulso del Gobierno del ultraliberal Javier Milei, ha estimulado un modelo económico ‘extractivista’ no exento de conflictos socioambientales, según un informe difundido este miércoles por el Observatorio RIGI.
Integrado por organizaciones de la sociedad civil, espacios de investigación y ámbitos académicos, el Observatorio RIGI hace en su informe un balance a dos años de la puesta en marcha del nuevo régimen, que otorga por 30 años amplios beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios a las compañías que realicen inversiones superiores a 200 millones de dólares en sectores estratégicos.
Según datos oficiales, 44 proyectos con inversiones comprometidas por 198.979 millones de dólares han solicitado hasta ahora su adhesión al RIGI, de los cuales 21 ya fueron admitidos por el Gobierno argentino.
Fotografía de archivo del presidente de Argentina, Javier Milei. EFE/ John Reyes Mejía
Los proyectos aprobados suman inversiones comprometidas por 46.708 millones de dólares. Doce de las iniciativas son del sector minero, cinco de petróleo y gas, y los cuatro restantes de energía, infraestructura y siderurgia.









