El calendario astronómico de agosto de 2026 se despide con un evento que pondrá al satélite natural de la Tierra en el centro de la escena. Durante la noche del jueves 27 y la madrugada del viernes 28, el cielo nocturno ofrecerá un eclipse lunar parcial profundo, un fenómeno visual que teñirá la superficie lunar de un intenso tono rojizo. Este cruce de cuerpos captará la atención de millones de espectadores, consolidando el cierre de un mes de alta actividad espacial tras el eclipse solar registrado semanas atrás. La mecánica detrás de este cambio de coloración responde a una alineación específica del sistema solar. La Tierra se interpondrá directamente entre el Sol y la Luna, proyectando su sombra más oscura, conocida técnicamente como umbra. En el punto de mayor cobertura, el 96,2% del disco lunar quedará sumergido en esta zona, lo que provocará un efecto de refracción de la luz solar a través de la atmósfera terrestre. A diferencia de los eventos solares, este cruce es completamente seguro para la vista y no requiere ningún tipo de filtro protector.

Esto no les gusta a los autoritarios

El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.