NoticiaLa muerte de la turista española tras el volcamiento de una lancha con más de 20 ocupantes dejó al descubierto esta operación informal.Ahora las investigaciones deberán determinar qué falló. Foto: Suministrada a EL TIEMPO19.08.2026 19:40 Actualizado: 19.08.2026 19:40
La lancha estaba llena, había pasajeros sin chalecos salvavidas y la ruta que recorría hacia el Parque Nacional Natural Tayrona ni siquiera estaba autorizada. Aun así, el viaje se vendía como seguro y por cerca de 100.000 pesos por persona. El desenlace fue fatal. LEA TAMBIÉN Una ola volcó la embarcación con más de 20 personas a bordo y convirtió el paseo por uno de los destinos turísticos más importantes de Colombia en una emergencia en altamar. Entre los náufragos estaba la española Noelia Maximino, de 31 años, quien murió después de luchar por mantenerse a flote.El accidente ocurrido en el sector de Cabo San Juan abrió ahora un capítulo mucho más delicado que el propio siniestro: la existencia de embarcaciones que captan turistas y los movilizan hacia diferentes sectores del Tayrona por rutas irregulares, sin autorización para prestar transporte de pasajeros y esquivando los controles de las autoridades marítimas.EL TIEMPO conoció testimonios de personas que viajaban en la embarcación y de testigos del accidente. Los relatos coinciden en que existían dudas sobre las condiciones de la lancha antes de zarpar, pero quienes ofrecieron el servicio aseguraron que contaban con autorización y que el recorrido sería corto y seguro.“No tienen ninguna clase de permiso”El capitán de fragata Julio Monroy, director de la Dirección Marítima en Santa Marta, explicó a EL TIEMPO que los controles de seguridad se realizan permanentemente en los embarcaderos autorizados, donde inspectores verifican las naves y las condiciones bajo las cuales salen y regresan los pasajeros.El relato de testigos cuestionan duramente la capacidad de respuesta ante las emergencias. Foto:Suministrada a EL TIEMPOPero aquella lancha estaba por fuera de ese sistema. “Lo que sucedió no fue en ninguna embarcación autorizada”, aseguró Monroy. Según el oficial, las primeras indagaciones apuntan a un fenómeno de informalidad mediante el cual embarcaciones procedentes de sectores ubicados al norte del Tayrona estarían ingresando para recoger pasajeros sin someterse a las verificaciones establecidas.La situación es especialmente riesgosa porque el turista difícilmente puede conocer, a simple vista, si quien le ofrece el traslado cuenta con los permisos necesarios.“No tienen ninguna clase de permiso para prestar ese servicio. Absolutamente ninguno”, enfatizó el capitán. Monroy sostuvo que estas personas aprovechan el desconocimiento de visitantes y turistas y buscan puntos y horarios donde puedan evadir la presencia institucional.“Al parecer no les interesa primero la seguridad, no les importan los turistas, solo quieren lucrarse”, manifestó el oficial al describir el comportamiento que las autoridades investigan.Noelia subió sin chaleco y el viaje terminó en tragediaLas circunstancias que rodearon la muerte de Noelia son uno de los puntos centrales de la investigación.Entre los aspectos bajo investigación están las condiciones de la nave. Foto:CortesíaDe acuerdo con la información recopilada por EL TIEMPO, la española estuvo entre las últimas personas que abordaron la lancha. Para ese momento ya no habría chalecos salvavidas disponibles para todos los pasajeros. Pese a ello, el recorrido comenzó.Poco después de zarpar, una ola golpeó la embarcación y esta terminó volcada. Los ocupantes quedaron en el agua y comenzó una desesperada lucha por sobrevivir. Noelia no logró salir con vida.Las autoridades deberán establecer técnicamente las causas del volcamiento y las responsabilidades derivadas del accidente. Entre los aspectos bajo investigación están las condiciones de la nave, la cantidad de personas transportadas y el cumplimiento de los elementos mínimos de seguridad.La lancha desapareció después del accidenteHay otro elemento que aumentó las sospechas de las autoridades. Cuando funcionarios de Parques Nacionales intentaron verificar posteriormente la embarcación involucrada, esta ya había sido retirada del lugar.La embarcación habría llegado desde el corredor de Guachaca-Buritaca. Foto:iStockEl capitán Monroy confirmó que quienes tenían acceso a la nave se llevaron tanto el casco como el motor, elementos fundamentales dentro de una investigación de un siniestro marítimo.“Nadie nos da razón de la embarcación”, explicó.DIMAR cuenta, sin embargo, con fotografías, videos y otros elementos que están siendo analizados. La investigación se desarrolla de manera paralela con la Fiscalía y el CTI para determinar quiénes estaban detrás de la operación y establecer las eventuales responsabilidades administrativas, civiles y penales.“Ya tenemos algunos datos y precisamente estamos advancing en la investigación”, indicó Monroy.Parques: la ruta utilizada era irregularDesde Parques Nacionales Naturales también hicieron una distinción entre el transporte marítimo autorizado hacia el Tayrona y las embarcaciones que estarían entrando de manera irregular.Las fuertes olas hacen este trayecto peligroso con las condiciones inadecuadas. Foto:Suministrada a EL TIEMPOCarlos Vidal Pastrana, director Territorial Caribe de Parques Nacionales Naturales de Colombia, explicó a EL TIEMPO que existen rutas marítimas reguladas desde Santa Marta, El Rodadero y Taganga, sometidas a las exigencias establecidas por DIMAR.La lancha del accidente, según la entidad, no pertenecía a esa operación.“Este no fue el caso”, señaló Vidal. La embarcación habría llegado desde el corredor de Guachaca-Buritaca, una zona donde, explicó, no existen puntos autorizados para ese tipo de zarpe hacia el área protegida.“Ese tránsito que hizo esa embarcación se hizo de una manera irregular, no avalada por la autoridad competente”, agregó.Parques reconoció además una dificultad operativa: las playas son extensas y algunas de estas lanchas ingresarían de forma esporádica y sigilosa, haciendo complejo detectar cada movimiento desde tierra.Un negocio que se aprovecha del turistaLa preocupación institucional va más allá de una sola embarcación.El caso reveló un modelo en el que visitantes pueden terminar pagando alrededor de 100.000 pesos por un traslado que aparenta ser formal, pero que carece de las garantías del transporte marítimo autorizado.La diferencia puede resultar imperceptible para alguien que llega por primera vez al Tayrona. El vendedor ofrece el recorrido, asegura que puede realizarlo y el turista paga convencido de estar contratando un servicio legal.Ahí está precisamente uno de los mayores riesgos advertidos por las autoridades: la confianza del visitante termina siendo utilizada para llevarlo a una embarcación sobre la cual no existe la misma vigilancia aplicada en los embarcaderos autorizados.Parques Nacionales pidió a los viajeros verificar que las embarcaciones estén debidamente reguladas y que cuenten con los permisos correspondientes antes de comprar cualquier traslado marítimo. La entidad recordó además las advertencias existentes sobre la navegación desde sectores como Guachaca y Buritaca debido a las condiciones de oleaje.Más controles dentro del TayronaEl accidente obligó a las instituciones a revisar la estrategia. DIMAR anunció que trabaja con Parques Nacionales para fortalecer el monitoreo meteorológico y generar alertas más precisas sobre las condiciones del mar. El problema no está en todas las lanchas que llegan al Tayrona. Foto:GuardacostasTambién se estudia aumentar la presencia de inspectores marítimos dentro del parque, especialmente en puntos donde exista embarque y desembarque de pasajeros. “Vamos a tratar de adoptar otras medidas sobre esto”, señaló Monroy.Por instrucciones de la gobernadora Margarita Guerra, la Secretaría de Gestión del Riesgo y Cambio Climático del Magdalena convocó además una mesa técnica con DIMAR, Guardacostas, Policía Metropolitana, CTI, Procuraduría, Defensa Civil, Indetur, Parques Nacionales y otras instituciones.En ese encuentro fueron revisados los protocolos activados durante la emergencia y los riesgos de la operación marítima en el corredor turístico. Entre los compromisos quedaron fortalecer la prevención, el control de la navegación y la capacidad de respuesta ante nuevos accidentes.Una muerte que obliga a cerrarles el pasoParques Nacionales asegura que este es el primer accidente que reporta este año dentro del área protegida asociado específicamente con este tipo de transporte irregular. La tragedia, sin embargo, dejó una advertencia que las autoridades ya difícilmente pueden ignorar.El problema no está en todas las lanchas que llegan al Tayrona. Existe una operación formal sometida a permisos, inspecciones y rutas establecidas. El riesgo está en aquellas embarcaciones que logran entrar y salir por fuera de ese circuito, captan pasajeros y ofrecen un servicio que aparenta tener las mismas garantías.Noelia Maximino pagó por un traslado turístico. Terminó convertida en la víctima fatal de un viaje que, según establecieron las autoridades consultadas por EL TIEMPO, jamás debió prestarse bajo esas condiciones. LEA TAMBIÉN Ahora la investigación deberá identificar a quienes estaban detrás de la embarcación, determinar las responsabilidades por su muerte y esclarecer por qué un servicio marítimo sin autorización consiguió recoger a más de 20 personas y navegar por uno de los destinos turísticos más vigilados y visitados del Caribe colombiano.También te podría interesar:Terremoto en Colombia. Foto:EL TIEMPOPor Roger Urieles, para EL TIEMPO Santa Marta. En X @rogeruv Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.






