NoticiaUno de los retos del filme consistía en conseguir que la premisa fantástica pareciera real. Con tecnología y una muy buena investigación, lo lograron.EL FINAL DE LA CALLE OAK Foto: CortesíaPERIODISTA19.08.2026 18:11 Actualizado: 19.08.2026 18:11

Un barrio aparentemente normal puede convertirse en el lugar más extraño del mundo. Eso es lo que ocurre en ‘El final de la calle Oak’, la nueva película escrita y dirigida por David Robert Mitchell, que se encuentra en las salas de cine colombianas y que muestra cómo un misterioso evento cósmico desprende a la calle Oak y la traslada a un lugar desconocido. La familia Platt pronto descubre que está lejos de casa y que su supervivencia depende de que esté unida mientras intenta comprender un entorno irreconocible. La película, protagonizada por Anne Hathaway, Ewan McGregor, Maisy Stella y Christian Convery, mezcla ciencia ficción, suspenso, acción, humor y dinosaurios en medio de un barrio residencial salido de los años 80.EL FINAL DE LA CALLE OAK Foto:CortesíaLa idea de este film se cultivó desde la infancia del director, quien había querido hacer una historia de dinosaurios por una fascinación que heredó de su padre, quien soñaba con ser paleontólogo y estaba obsesionado con estos animales. También creció viendo las películas de Ray Harryhausen y su animación en stop-motion, como El valle de Gwangi, en la que unos vaqueros se encuentran con un alosauro.Durante años no encontró la historia que quería contar. Hasta que un día caminaba por su propio vecindario y vio una casa junto a un callejón. Entonces imaginó algo completamente fuera de lugar: un dinosaurio buscando comida entre la basura. “Sencillamente, pude verlo y me detuve y observé esa estampa tan interesante de algo fantástico en un lugar de lo más común, en un barrio de clase media”, recuerda.Esa imagen terminó convirtiéndose en el punto de partida de la película. “Quiero escribir algo que se sienta así. Quiero hacer una película que se sienta como esta imagen que tengo en la mente”, explica Mitchell.EL FINAL DE LA CALLE OAK Foto:CortesíaLa película está ambientada a comienzos de la década de 1980, una época que inspiró al artista a recuperar una manera de hacer cine que, según él, tuvo uno de sus mejores momentos durante los años 70 y 80.Pero, más allá de los dinosaurios, el director quiso que la narrativa fuera potente. Para él, la película debía conseguir que el público se preocupara por los Platt antes de enfrentarlos al peligro, porque de esa conexión depende que la acción tenga un verdadero peso emocional.“Todos los miembros de la familia Platt lidian con sus propios problemas, sus propias aflicciones, sus pequeños secretos que no pueden compartir entre ellos”, cuenta el director. “Pero cuando estas personas se ven en una situación peligrosa, con riesgos mortales, eso los obliga a conectarse... o no”.Uno de los mayores retos de la película consistía en conseguir que la premisa fantástica pareciera real. Para eso, Mitchell decidió que el mundo en el que se desarrolla la historia fuera lo más tangible posible.EL FINAL DE LA CALLE OAK Foto:CortesíaEl rodaje se realizó en Atlanta, Georgia, después de una búsqueda exhaustiva para encontrar el vecindario adecuado. El director quería evitar que la película dependiera excesivamente de fondos verdes y escenarios generados por computadora.“Necesitábamos que la familia fuera real, que contáramos con actores increíbles y que también tuviéramos un barrio real”, explica. Por eso buscaron patios traseros, casas y calles que pudieran funcionar como el hogar de los Platt.Sobre ese escenario cotidiano aparecen los dinosaurios, que fueron desarrollados por Industrial Light & Magic (ILM). La intención no era simplemente poner criaturas prehistóricas en pantalla, sino conseguir que parecieran animales vivos que realmente habitaban ese extraño mundo.“Se trataba de crear vida y asegurarnos de que estos fueran seres vivos y no solo cosas que existieran por el simple hecho de aparecer en esos momentos de la película”, explica quien también buscó que los dinosaurios cumplieran diferentes funciones dentro de la historia. Algunas escenas debían provocar alegría o humor; otras, terror y suspenso. “Pudimos jugar con esa combinación de ciencia y creatividad”, señala.Mitchell y el director de fotografía Michael Gioulakis decidieron acercarse a la manera en que se filmaban algunas películas de finales de los años 70 y comienzos de los 80.EL FINAL DE LA CALLE OAK Foto:CortesíaLa intención fue evitar un montaje excesivamente acelerado y permitir que las escenas respiraran. “Lo que intentamos hacer fue no tener demasiadas tomas, dejar que las cosas se desarrollaran en los planos y reducir el ritmo en la edición”, explica Mitchell.J.J. Abrams, productor de la película, encontró en esa combinación uno de los mayores atractivos del proyecto. Bad Robot recibió el guion de Mitchell y Abrams se interesó inmediatamente por una historia que describe como una especie de “Dimensión desconocida”, pero llevada a un terreno mucho más familiar.El resultado combina una estética cercana al cine independiente con una producción de gran estudio. Abrams destaca el uso de zooms, dioptrías divididas y movimientos de cámara muy intencionales como parte de una propuesta visual que busca diferenciar la película de una producción convencional de dinosaurios. La película llegó exclusivamente a salas de cine y pantallas IMAX el 12 de agosto de 2026, con Warner Bros. Pictures a cargo de su distribución mundial. Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.