Ante una política federal que ha concentrado esfuerzos en ampliar la construcción de vivienda social, los desarrolladores privados pidieron que las condiciones de financiamiento y la estrategia habitacional también permitan mantener proyectos dirigidos a los segmentos medio y residencial.El planteamiento ocurre mientras el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum avanza en Vivienda para el Bienestar, cuya meta fue ampliada de un millón a 1.8 millones de nuevas viviendas durante el sexenio.
Para 2026, el gobierno federal prevé formalizar la construcción de alrededor de 400 mil casas.
Carlos Ramírez Capó, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi), sostuvo que la política habitacional deberá considerar que las necesidades y capacidades de compra cambian dependiendo de las familias y regiones del país.“Debemos ser capaces de atender los distintos segmentos del mercado y de diferentes necesidades de los mexicanos.
La política de vivienda y el desarrollo de nuestra industria deben contemplar esto porque México necesita vivienda para distintos perfiles de familias, regiones y capacidades de acceso”, afirmó.Durante la inauguración del 6º Foro Financiero de Canadevi, el dirigente puso especial énfasis en las empresas que construyen vivienda media y residencial, para las cuales buscan nuevas condiciones que permitan continuar desarrollando proyectos.“Hoy buscamos que el mercado de vivienda medio y residencial cuente con soluciones y condiciones que permitan a las empresas enfocadas en estos segmentos continuar con el desarrollo de sus proyectos”, señaló.La estrategia de Sheinbaum está enfocada, particularmente, en ampliar el acceso entre la población de menores ingresos.







