La Universidad de El Salvador recibió tecnología avanzada para monitorear placas tectónicas y fortalecer la investigación científica sobre sismos en El Salvador. (Foto Infobae Centroamérica/A. Parada)La entrega equipo de tecnología avanzada para el monitoreo de placas tectónicas en El Salvador marcó un nuevo paso en la investigación científica nacional sobre sismos. La Universidad de El Salvador (UES) recibió equipos de última generación que permitirán entender con mayor precisión la actividad sísmica en la zona de subducción frente a las costas salvadoreñas.A través de una conferencia de prensa, el rector de la UES, Juan Rosa Quintanilla, subrayó el valor de la cooperación internacional para hacer frente al riesgo sísmico en la región. “Como país no podemos estar exentos de la urgente necesidad de trabajar y obtener resultados científicos acorde a la dinámica que implica el riesgo a terremotos”, afirmó Quintanilla. PUBLICIDADAñadió que el proyecto implica la instalación de instrumentos de alta precisión en el fondo marino, a unos 150 kilómetros de la costa de Acajutla y a una profundidad de cinco kilómetros, lo que permitirá generar datos que estarán disponibles en un centro de datos dentro de la universidad. Quintanilla sostuvo que estos avances ayudarán a que “el Gobierno de El Salvador también sea protagonista en función de los resultados que la investigación genere”.La cooperación entre la UES, JICA, JST, la UNAM y la Universidad de Kioto impulsa la reducción del riesgo por terremotos y tsunamis en El Salvador. (Foto Infobae Centroamérica/A. Parada)La iniciativa cuenta con el apoyo de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) y la Agencia Japonesa de Ciencia y Tecnología (JST), en el marco del “Proyecto de Reducción de Riesgos de Desastres Compuestos Asociados a Grandes Terremotos y Tsunamis” y el programa SATREPS. PUBLICIDADAdemás, participan la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Universidad de Kioto. Entre los recursos entregados se encuentran cuatro geófonos Atoms MCSEIS-AT para medir microterremotos y cuatro receptores GNSS que registran la deformación de la corteza terrestre. También se incorpora un sistema de almacenamiento de datos científicos y una red de 52 kilómetros de fibra óptica prestada por Empresa Transmisora de El Salvador (ETESAL).El consejero de la Embajada del Japón en El Salvador, Shinji Maeda, subrayó la experiencia japonesa en la reducción de riesgos de desastres. “Japón ha venido trabajando a través de la Agencia de Cooperación Internacional de JICA desde ya hace muchos años con proyectos muy conocidos como Taishin, cuyo objetivo principal fue investigar, crear y difundir tecnologías de vivienda social sismorresistentes”, expresó Maeda. El diplomático recalcó que “Japón desea seguir colaborando con El Salvador para promover acciones que reduzcan impactos causados por desastres naturales para tranquilidad y paz del pueblo salvadoreño”.PUBLICIDADLa nueva infraestructura beneficiará la recaudación fiscal y la movilización hacia el Puerto de Acajutla, beneficiando con ello la salida de productos hacia el extranjero a través de este puerto./ (Ministerio de Obras Públicas)La investigación sobre la zona de subducción tiene especial relevancia para El Salvador, debido a la interacción de las placas tectónicas de Cocos y Caribe, consideradas una de las principales fuentes sísmicas que afectan el territorio. Esta región ha registrado grandes terremotos históricos, como el del 13 de enero de 2001, algunos con potencial para generar tsunamis.El geólogo y docente de la Universidad de El Salvador, Miguel Hernández, explicó cómo se desarrollará la instalación de los sensores submarinos, resaltando la complejidad técnica y la importancia de los datos que se obtendrán. “En cuanto a la instalación de los sensores soto marinos, eso lo vamos a iniciar efectivamente en abril del próximo año. Los sensores van a pasar un año instalados en ese fondo marino, cerca de casi la mitad del país en la zona de subducción”, detalló Hernández. Explicó que tras el año de recolección, los datos serán analizados para modelar escenarios de riesgo, lo que permitirá diseñar estrategias de prevención y respuesta médica ante grandes terremotos y tsunamis.PUBLICIDADA través de las primeras investigaciones los expertos han identificado una “brecha sísmica” en la corteza del talud continental sobre la placa del Caribe, caracterizada por la ausencia de epicentros en los registros sísmicos durante cientos de años. Este vacío de sismos, detectado tras un análisis exhaustivo de datos locales y globales, sugiere que la zona reúne condiciones geológicas similares a otras regiones activas, aunque no ha presentado actividad sísmica en el último siglo. Los especialistas consideran que este fenómeno indica un potencial sísmico relevante, aunque advierten que la liberación de energía en este tipo de áreas puede demorar largos periodos y no implica un riesgo inmediato.La representante de JICA en El Salvador, Hiromi Nai, detalló que el enfoque del proyecto es compartir tecnología y conocimiento con equipos e investigadores salvadoreños. “La tecnología adquiere verdadero valor cuando es acompañada por investigadores, docentes y estudiantes capaces de utilizarla y convertirla en soluciones para la sociedad”, sostuvo Nai. También señaló que la entrega de equipos científicos busca mejorar la prevención y la respuesta ante emergencias.PUBLICIDADEl despliegue de esta tecnología y el trabajo conjunto entre instituciones se consideran un avance para la investigación, ya que la información generada favorecerá la anticipación y mitigación de daños. El proyecto se encuentra en su segundo año y contempla la instalación total de los equipos para el primer semestre de 2027. Los datos obtenidos se compartirán con el Ministerio de Medio Ambiente, Protección Civil y otras instituciones responsables de la gestión del riesgo y la atención a la población.La labor científica se desarrolla con la participación de especialistas de distintas facultades de la UES y el apoyo de entidades como la Marina Nacional y la Dirección General de Aduanas. El rector Quintanilla resaltó que el propósito fundamental de estos esfuerzos es “contribuir a salvar vidas y que, por supuesto, es parte del propósito de todos aquellos proyectos que desarrollamos”.PUBLICIDAD
El Salvador incorpora tecnología avanzada para el monitoreo sísmico en la zona costera
Los nuevos instrumentos permitirán medir microterremotos y la deformación de la corteza frente a las costas, con sensores a 150 kilómetros de Acajutla y datos centralizados para análisis científico y prevención







