NoticiaEl orificio de los candados ayuda a drenar el agua y facilita el mantenimiento del mecanismo. Foto: iStock19.08.2026 15:49 Actualizado: 19.08.2026 15:49

Aunque suele pasar desapercibido, ese diminuto orificio ubicado en la parte inferior de muchos candados cumple una función importante para conservar el mecanismo y evitar problemas provocados por la humedad.Un candado puede parecer un objeto sencillo compuesto por una pieza metálica, un arco y un mecanismo que se activa con una llave o una combinación. Sin embargo, algunos de los modelos más tradicionales incorporan un pequeño agujero en su parte inferior que puede generar dudas sobre su propósito.El orificio de los candados ayuda a drenar el agua y facilita el mantenimiento del mecanismo. Foto:iStock LEA TAMBIÉN Cuando un candado permanece en exteriores, la lluvia y la humedad pueden encontrar diferentes caminos para ingresar a su interior. Si el líquido queda atrapado durante demasiado tiempo, las piezas metálicas pueden comenzar a deteriorarse y presentar corrosión.El orificio permite que el agua encuentre una vía de salida, reduciendo la posibilidad de que permanezca acumulada dentro del dispositivo.La utilidad de este diseño resulta más evidente cuando el candado permanece expuesto al clima. Portones, rejas, puertas, bicicletas y cercas son algunos de los lugares donde estos dispositivos suelen estar sometidos a lluvia y humedad.La corrosión es uno de los principales problemas que puede generar la humedad sobre componentes metálicos. Con el paso del tiempo, el deterioro puede afectar el movimiento de las piezas y dificultar el funcionamiento de la cerradura.El orificio de los candados ayuda a drenar el agua y facilita el mantenimiento del mecanismo. Foto:iStock LEA TAMBIÉN El drenaje no es la única función que puede cumplir este pequeño espacio. En determinados modelos, el orificio también puede servir para introducir lubricante en el mecanismo interno.Esto puede resultar útil cuando la llave comienza a girar con dificultad o el dispositivo deja de funcionar con la misma suavidad que antes. Una cantidad adecuada de lubricante puede ayudar a mantener en movimiento las piezas internas, siempre que se utilice un producto compatible con el tipo de cerradura.No obstante, no todos los candados están construidos exactamente de la misma manera. Su función puede variar dependiendo del diseño, los materiales y el mecanismo utilizado. La presencia del orificio también puede adquirir importancia en lugares donde las temperaturas descienden considerablemente.Si el agua logra entrar en un candado y permanece atrapada, existe la posibilidad de que se congele. Al hacerlo, puede ejercer presión sobre los componentes internos y provocar que el mecanismo se bloquee.El espacio inferior permite que parte del líquido pueda salir antes de que llegue a congelarse dentro del dispositivo. Sin embargo, esto no convierte al candado en un elemento completamente resistente a temperaturas extremas.El orificio de los candados ayuda a drenar el agua y facilita el mantenimiento del mecanismo. Foto:iStock LEA TAMBIÉN Una de las dudas más frecuentes alrededor de este pequeño agujero es si puede utilizarse para desbloquear el mecanismo cuando se pierde una llave.Su función habitual está relacionada con el drenaje y el mantenimiento, no con servir como una vía convencional para abrir el candado.Además, la existencia del orificio no significa que todos los modelos tengan las mismas características. Algunos dispositivos destinados a ambientes específicos pueden utilizar diseños diferentes para proteger sus mecanismos de la humedad.Pablo Pachón Ramírez Redacción Alcance Digital