Noticia Exclusivo suscriptores La feria se realizará del 20 al 23 de agosto en Corferias y espera recibir a más de 25.000 visitantes.Gran salón in mobiliario. Foto: CorferiasSUBEDITORA DE BOGOTÁ 19.08.2026 13:56 Actualizado: 19.08.2026 13:56
Entre este jueves 20 y el domingo 23 de agosto, Corferias será nuevamente el punto de encuentro de quienes están buscando comprar vivienda, invertir en finca raíz o conocer las nuevas tendencias del mercado inmobiliario. Allí se realizará la edición número 20 del Gran Salón Inmobiliario, una feria que reunirá a cerca de 170 expositores nacionales e internacionales.El evento, organizado por Corferias y la Lonja de Bogotá, busca concentrar en un solo lugar diferentes alternativas del sector para facilitarles a los asistentes la comparación de proyectos, precios, ubicaciones y opciones de financiación. La expectativa de los organizadores es recibir a más de 25.000 visitantes durante los cuatro días.De los cerca de 170 expositores previstos, 130 serán nacionales y 40 internacionales. Además de proyectos inmobiliarios, los visitantes podrán encontrar constructoras, inmobiliarias, cajas de compensación, entidades financieras y empresas que ofrecen servicios relacionados con la compra y la inversión en vivienda.La edición de este año también servirá para mostrar cuánto ha cambiado el mercado inmobiliario desde que la feria comenzó, en 2006. Según sus organizadores, hace dos décadas buena parte de los compradores concentraba su decisión en dos variables principales: el precio de la vivienda y la cantidad de metros cuadrados que podía adquirir.Hoy esa búsqueda es más compleja. Además del valor y el tamaño del inmueble, pesan factores como la cercanía al trabajo, las posibilidades de transporte, los parques y servicios disponibles en el sector, la seguridad, la sostenibilidad y, en general, la calidad de vida que puede ofrecer el entorno.“El sector inmobiliario ha evolucionado; las necesidades, las características, el tipo de vivienda, la arquitectura y la forma de adquirir vivienda, así como el perfil del comprador, ha tenido un cambio que no se vislumbraba en 2006, cuando inició la feria”, señaló Lilián Conde, jefe de proyecto del Gran Salón Inmobiliario.Ese cambio también puede verse dentro de los propios proyectos. Las viviendas pensadas tradicionalmente para familias numerosas han dado paso a una oferta más variada, que incluye apartamentos de menor tamaño y espacios tipo loft, en respuesta a hogares unipersonales, parejas sin hijos y otros modelos de convivencia.También se transformaron las zonas comunes. El tradicional salón comunal y el parque infantil ahora conviven, en algunos proyectos, con terrazas verdes, zonas de BBQ, espacios de coworking, gimnasios, teatros y áreas destinadas a mascotas. Dentro de las viviendas también han ganado terreno los espacios abiertos, las cocinas integradas a las áreas sociales y diferentes herramientas de automatización.Para Lina María Torrado, presidenta ejecutiva de la Lonja de Bogotá, el acceso a mayor información también modificó la manera en que las personas toman una decisión de compra.“Si bien variables tradicionales como el precio, la ubicación y el área continúan siendo determinantes, hoy las decisiones de compra son mucho más complejas y están respaldadas por una mayor disponibilidad de información”, explicó.Según Torrado, los compradores comparan proyectos a través de plataformas digitales, consultan información del mercado y revisan asuntos que hace 20 años podían tener menor incidencia, entre ellos la movilidad, la conectividad, la sostenibilidad, los servicios cercanos y el espacio público disponible.Las condiciones económicas también siguen siendo determinantes. El acceso al crédito, la capacidad de endeudamiento, las tasas hipotecarias, los costos de los materiales y la evolución del precio de la vivienda han llevado a que algunas familias extiendan su búsqueda hacia municipios cercanos a Bogotá para encontrar mejores relaciones entre precio, área y calidad de vida.A esto se suman los cambios en la composición de los hogares. Los organizadores de la feria señalan que hoy existe una demanda mucho más diversa: personas que viven solas, parejas, familias con mascotas y adultos mayores de 60 años, para quienes incluso han comenzado a desarrollarse proyectos con servicios y espacios específicos.La Lonja de Bogotá señala que esta transformación no significa necesariamente que los compradores hayan dejado de buscar viviendas amplias. Mientras algunas personas prefieren inmuebles compactos y bien ubicados, otras siguen necesitando espacios mayores para el trabajo remoto, la vida familiar o proyectos de largo plazo.Pese a todos estos cambios, Corferias y la Lonja consideran que la aspiración fundamental se mantiene: encontrar una vivienda adecuada y realizar una inversión segura. La diferencia, sostienen, es que el comprador de 2026 dispone de más herramientas para comparar y analiza un número mayor de factores antes de tomar una decisión.En ese escenario, el Gran Salón Inmobiliario busca funcionar como una vitrina en la que los visitantes puedan revisar distintas alternativas y recibir orientación directamente de los actores de la cadena inmobiliaria. Además de promover negocios, el encuentro pretende conectar la oferta disponible con potenciales compradores e inversionistas.Después de 20 ediciones, los organizadores aseguran que uno de los retos será continuar incorporando herramientas tecnológicas, atraer a nuevas generaciones de compradores, ampliar la participación internacional y adaptarse a los cambios urbanos y económicos que siguen transformando la manera de comprar vivienda.CAROL MALAVERSUBEDITORA BOGOTÁEscríbanos a carmal@eltiempo.com Lea también: Sigue toda la información de Bogotá en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.






