Estrenada hace casi dos décadas, llega a la plataforma Netflix como novedad una de las series de ficción históricas más aclamadas y populares de los últimos años, responsable también de propulsar las carreras de varios de sus actores protagonistas. Hablamos de ‘Los Tudor’, título ya disponible para ver en streaming desde casa.

La ficción creada por Michael Hirst, también autor de ‘Vikingos’, se centra en el reinado de Enrique VIII, sus seis matrimonios, con momentos como el del cisma con la iglesia católica para crear la iglesia anglicana, de la que se estableció como líder.

Con Jonathan Rhys Meyers como Enrique VIII y nombres ahora conocidos como los de Henry Cavill, Natalie Dormer o James Frain, la serie destacó por su puesta en escena, lo que le valió varios premios y nominaciones. Aunque basado en el reinado del monarca inglés, la serie nunca buscó la exactitud histórica, sino que privilegió el ritmo narrativo y el desarrollo de los personajes, con los que algunos detalles e historias fueron cambiados.

El aspecto de Enrique VIII y sus hermanas

Uno de los detalles que más salta a la vista que ‘Los Tudor’ cambiaron respecto a la realidad fue el aspecto físico del rey Enrique VIII, interpretado por Jonathan Rhys Meyers. Viendo un retrato del monarca uno puede observar claramente las diferencias, pero estas fueron todavía más distintas conforme envejeció.