En un amistoso de verano vibrante disputado en el Tarczyński Arena, Milan venció 4-2 al Manchester United en un encuentro repleto de goles, giros dramáticos y figuras internacionales.
El conjunto italiano, conducido por Rubén Amorim, logró sobreponerse a los golpes iniciales y le dio la vuelta a un trámite que arrancó favorable para los dirigidos por Michael Carrick.
El partido contó con una jornada accidentada para Lisandro Martínez, quien ingresó en el complemento para intentar ordenar la defensa de los Red Devils, pero terminó sufriendo un vendaval Rossonero.
Un primer tiempo de ida y vuelta
El arranque del partido fue a puro ritmo. Apenas a los 2 minutos, Harry Maguire abrió el marcador para los ingleses con un certero cabezazo tras un tiro de esquina. El Milan sintió el golpe, pero comenzó a adueñarse de la pelota.










