Al menos nueve personas han muerto en ataques israelíes en el sur del Líbano este sábado, según ha informado la agencia estatal de noticias libanesa. Siete de las víctimas perecieron cuando aviones de guerra israelíes atacaron una casa en la aldea sureña de Ansar, mientras que otras dos murieron en un ataque contra la aldea de Deir el Zahrani, según ha comunicado la Agencia Nacional de Noticias. La ofensiva ha causado heridas a otras 11 personas. Estos ataques se encuentran entre los más mortíferos en las semanas transcurridas desde que Líbano acordó un alto el fuego con Israel con la mediación de Estados Unidos, a principios de junio. El acuerdo prevé que las tropas israelíes se mantengan dentro del sur ocupado del Líbano hasta que la milicia libanesa Hezbolá, su principal enemigo de guerra, sea desarmado, y el ejército libanés tome el control. Estas condiciones ha sido rechazadas por el grupo armado apoyado por Irán por considerarlas una rendición. “El acuerdo marco... es una orden israelí escrita con tinta israelí que las autoridades libanesas han firmado”, ha dicho el líder de Hezbolá, Naim Qassem, en un discurso este viernes. El ejército israelí afirmó haber atacado infraestructura de Hezbolá durante la noche en lo que describió como una zona de seguridad en el sur del Líbano, en respuesta a acciones contra sus soldados. Según la agencia estatal de noticias, entre los siete fallecidos en Ansar se encontraban tres niños y dos mujeres. Funcionarios libaneses condenaron los ataques.“Los mártires del ataque israelí contra la aldea de Ansar no son infraestructura militar, y las mujeres y los niños asesinados no son objetivos militares”, ha declarado el primer ministro libanés, Nawaf Salam.El ejército israelí ha ocupado una franja del sur del Líbano durante la última contienda mantenida con Hezbola, desencadenada después de que la milicia libanesa disparara contra Israel tras el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, a finales de febrero. El Gobierno israelí ha declarado que mantendrá sus fuerzas allí para proteger el norte de Israel de nuevos ataques. Durante una visita al sur del Líbano el jueves, el ministro de Defensa, Israel Katz, afirmó que su ejército no se retiraría de las zonas bajo su control hasta que Hezbolá fuera desarmado. Un funcionario del Departamento de Estado de Estados Unidos declaró que una presencia militar israelí permanente en la zona no era compatible con los compromisos establecidos en el acuerdo con el gobierno libanés. Al menos 4.300 personas han muerto en el Líbano durante la última escalada bélica entre los bandos iniciada el pasado 2 de marzo.