El futbol guatemalteco atraviesa uno de sus momentos más preocupantes en el plano internacional. La Copa Centroamericana está dejando en evidencia, una vez más, las enormes carencias de los clubes nacionales cuando salen de casa y se enfrentan a rivales de la región.
De los cuatro equipos que representan a Guatemala, tres —Xelajú MC, Antigua GFC y Deportivo Mixco— están prácticamente fuera de la competencia y ocupan el último lugar de sus respectivos grupos.
Ninguno ha sido capaz de ganar un partido y, después de la pasada jornada, entre los tres recibieron 11 goles, una cifra que retrata la fragilidad de un futbol que hace mucho dejó de ser protagonista en Centroamérica.
El único que todavía mantiene con vida las esperanzas es Municipal, vigente campeón nacional. Los rojos tienen opciones de avanzar, pero todavía deben confirmarlo en sus próximos compromisos. Si también terminan cayendo, el futbol guatemalteco habrá firmado una debacle internacional difícil de maquillar.
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