Por Jorge Gil Ángel |

Manizales (EFE).- Las calles del centro de la ciudad colombiana de Manizales suelen ser bulliciosas, pero en los últimos días el silencio es ensordecedor por el cierre causado por el terremoto de magnitud 7,4 que colapsó parcialmente e inclinó una de las torres de la catedral de Manizales, la más alta del país.

La ladeada infraestructura quedó apostada sobre la nave central de la Catedral basílica de Nuestra Señora del Rosario y existe un riesgo alto de que caigan escombros, por lo que las autoridades tienen completamente cerrada la Plaza de Bolívar, donde está ubicada también la Gobernación del departamento de Caldas.

Sin embargo, trabajadores que analizan lo ocurrido explicaron a EFE que el sismo provocó un daño localizado en la torre, pero que la iglesia tiene su integridad estructural intacta.

Fotografía que muestra una parte afectada de la Catedral Basílica Metropolitana Nuestra Señora del Rosario tras el terremoto de magnitud 7,4, en Manizales (Colombia). EFE/ Carlos Ortega