La ciudad de La Plata vuelve a paralizarse este sábado. A partir de las 16:45 horas, Estudiantes y Gimnasia jugarán una nueva edición del clásico platense, un choque de alto impacto donde no solo están en juego tres puntos clave en el Torneo Clausura, sino el orgullo y el honor del barrio.

Como es habitual en la antesala de cada clásico, las páginas del pasado vuelven a leerse, y es inevitable olvidarse de esa famosa noche del 31 de enero de 2016 en el José María Minella de Mar del Plata. Lo que debía ser una fiesta de verano terminó transformándose en una de las batallas campales más escandalosas del fútbol argentino.

Estudiantes y Gimnasia en el clásico platense de 2016, el capítulo más oscuro de la rivalidad

Aquel partido por la Copa Ciudad de La Plata comenzó con gran fútbol, pero rápidamente se fue deformando por una fricción y un ambiente caldeado que se notaba desde antes de que arranque el encuentro.

El Pincha pegó primero a los 16 minutos gracias a un gol de Carlos Auzqui tras un error en la salida de Facundo Oreja, y aunque la Gata Fernández tuvo el segundo, el partido se volvió un monólogo de piernas fuertes.