El alcalde de San Bernardo, Christopher White (PS), fue uno de los jefes comunales que el martes se quedaron hasta el final de una nueva reunión entre el Presidente José Antonio Kast, el ministro de Seguridad Ciudadana, Martín Arrau, y un grupo de más de 70 alcaldes para analizar los anuncios de La Moneda en materia de seguridad. San Bernardo ha sido una de las comunas que han implicado mayor preocupación en el último tiempo, especialmente luego de tragedias como el asesinato de un niño de 12 años y amenazas al alcalde, entre otros. Ello ha llevado a White a pedir la colaboración de las Fuerzas Armadas. “Soy socialista y precisamente por eso me preocupa la seguridad. Porque la inseguridad también es desigualdad, quien tiene plata compra seguridad”, dice.¿Con qué impresión se quedó tras la reunión?Lo primero es valorar que se nos convoque. Me quedé con la conclusión de que hay una disposición. En esa reunión yo planteé algunas cosas: la primera tenía que ver con si se va a garantizar la permanencia de programas de acompañamiento, sobre todo en temas como la adolescencia. Lo segundo es respecto de los estados de excepción especial, a propósito del rol de las Fuerzas Armadas. Me preocupa que una buena herramienta pueda terminar en una mala herramienta.¿A qué se refiere?En primer lugar, que definamos que las Fuerzas Armadas tienen que acatar las decisiones de la autoridad civil. Y en ese sentido, para que lo puedan acatar se requieren reglamentos y normas claras. ¿Por qué planteo esto? Porque si se piensa en una población donde tenemos departamentos de 40 metros cuadrados y se establece un toque de queda, es bien difícil aplicar esa fórmula si es que funciona similar a como ocurrió con la pandemia. Ese tipo de alertas las planteo primero, porque no se puede pensar en cambiar el toque de queda que tienen los narcos con uno que podrían tener los militares, porque es prácticamente imposible con gente viviendo en 40 m2.El alcalde de San Bernardo, Christopher White (PS).