La reciente cancelación de la visa estadounidense de Andrés Manuel López Beltrán provocó una enérgica reacción del partido oficialista, Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), que emitió un comunicado oficial en el que invoca la defensa de la soberanía nacional de México para rechazar y cuestionar la decisión adoptada por el gobierno de los Estados Unidos.

El posicionamiento plantea una controversia política al calificar como un acto de “injerencia” una resolución que se inscribe dentro de las facultades de control migratorio de la administración estadounidense.

En su comunicado oficial, fechado el 14 de agosto, el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena reafirmó su rechazo a la cancelación de la visa de López Beltrán. Según la dirigencia del partido, la medida representa el uso de “instrumentos migratorios como mecanismo de injerencia política” en los asuntos de México.

El partido oficialista argumentó que corresponde únicamente al pueblo de México decidir su rumbo político y democrático, “sin tutelajes ni presiones externas”.

Retomando declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, Morena sostuvo que la cancelación de visas a personas políticamente expuestas no es indicativa de delitos, sino un “mensaje político dirigido a intimidar a quienes defienden con firmeza la soberanía de México”.