Bausili repasó el contexto internacional y la evolución reciente de la economía argentina.El presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili, repasó la situación macroeconómica del país, reconoció que la economía crece a un ritmo menor al deseado por el equipo económico y se refirió a la evolución reciente del crédito. Además, señaló que el financiamiento privado retomó una senda de crecimiento tras el freno registrado en el período electoral del año pasado y planteó qué herramientas faltan, a su juicio, para consolidar el financiamiento de largo plazo en la Argentina.“Del 2024 hasta hoy, es una economía que crece despacio, en torno al 2% anual. Mucho más despacio de lo que nos gustaría”, apuntó Bausili durante una jornada organizada por la Bolsa de Comercio de Mendoza.PUBLICIDADNo obstante, el titular del BCRA señaló que “en los últimos tres meses, mayo, junio y julio, los tres meses mostraron números positivos en términos de crecimiento del crédito, tanto en pesos como en dólares”. Según explicó, el crédito se había frenado en el segundo trimestre del año pasado, en anticipo del proceso electoral, y luego atravesó un período de demora antes de volver a arrancar.El titular del Central precisó que, dentro de esa recuperación, el componente en dólares es el que muestra mayor dinamismo, aunque el segmento en pesos también viene mejorando. Aclaró, de todos modos, que no anticipa una multiplicación del crédito como la ocurrida entre 2004 y 2005, “porque eso fue porque estábamos prácticamente en cero”. Actualmente, dijo, el nivel de crédito es bajo en la comparación regional e incluso frente a momentos históricos propios, pero ya representa “un número más relevante” dentro de un crecimiento que consideró razonable.PUBLICIDADBausili señaló que los bancos enfrentan un descalce entre el plazo al que toman depósitos y el plazo al que otorgan créditos. (Imagen Ilustrativa Infobae)Bausili identificó como una de las principales debilidades del sistema financiero argentino la ausencia de instrumentos que canalicen el ahorro a largo plazo. “Lo que falta es pensar en instituciones que, dentro de la economía, han estado muy flacas, y es la falta de un sector de herramientas que canalicen el ahorro de largo plazo en el sistema financiero”, planteó.El funcionario explicó que esa carencia genera un problema estructural para los bancos, que toman depósitos a plazos muy cortos y deben prestar a plazos mucho más extensos. “Los bancos toman crédito, toman depósitos a la vista o a un plazo de treinta días, y lo prestan a veinte años. No pueden hacer eso con una parte importante de su balance, no pueden correr ese riesgo de descalce en un volumen enorme”, advirtió.PUBLICIDADEn ese contexto, Bausili mencionó al “sistema de fondos de pensiones” como una de las herramientas pensadas para atraer ahorro de mediano y largo plazo. También apuntó a las limitaciones que enfrentó la industria del seguro de vida y de retiro para desarrollarse como canalizadora de ahorro de largo plazo, un rol que consideró natural pero que no logró consolidarse.Este diagnóstico se da en un contexto en el que el Gobierno evalúa un esquema que involucraría al Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses licitando plazos fijos a largo plazo entre los bancos, como forma de atender ese problema en el segmento hipotecario.PUBLICIDADEl titular del BCRA afirmó que la política monetaria mantiene un sesgo contractivo y que el objetivo central sigue siendo la baja de la inflación. (Reuters)Antes de abordar el tema del crédito, Bausili repasó el contexto internacional, marcado por la suba del precio del petróleo a partir de marzo y sus efectos sobre la inflación y las tasas de interés a nivel global, un fenómeno que históricamente derivaba en salidas de capitales de los mercados emergentes. El titular del BCRA sostuvo que, a diferencia de otros ciclos, ese shock externo no se tradujo en un desvío del rumbo económico local, porque encontró a la Argentina “mucho mejor apoyada sobre fundamentos económicos”. También recordó el ajuste financiero de octubre del año pasado, uno de los más fuertes de la historia reciente en términos de tasas de interés, y señaló que desde 2002 todas las veces que se puso a prueba el régimen cambiario y financiero terminó agotándose y debió reescribirse, “todas las veces, excepto en octubre de 2025”.PUBLICIDADEl presidente del Banco Central dedicó buena parte de su exposición al rol de las expectativas en la toma de decisiones económicas. Señaló que, más allá de que los indicadores fiscales, monetarios y de actividad muestran una evolución positiva, persiste en la economía un elemento que domina las decisiones: “Todavía hay un elemento que domina las tomas de decisiones en la Argentina, que es el miedo, lo que llamamos estrés postraumático”. Ese factor, dijo, está presente en distintos niveles, desde las familias hasta el sistema financiero, y genera un exceso de prudencia que no se condice con los fundamentos macroeconómicos.Bausili sostuvo que tomar decisiones basadas en el miedo tiene un costo creciente a medida que bajan la inflación y la intervención regulatoria. “Si los fundamentos son sólidos, el riesgo de lo que dicen esos miedos es muy bajo, entonces la prima queda cara”, planteó, en referencia a la prudencia excesiva que, a su entender, termina frenando o posponiendo decisiones de inversión. PUBLICIDADSobre la inflación, remarcó que “la política monetaria mantiene un sesgo contractivo” y que el objetivo central sigue siendo su reducción. Asimismo, reconoció que julio mostró un IPC más alto que los meses previos, en parte por factores puntuales como el turismo invernal, pero afirmó que el Banco Central está convencido de que la economía retomará el sendero de desinflación.