Parece el guion de una película de espionaje geopolítico, pero está pasando en la Patagonia. La histórica disputa comercial entre las dos potencias más grandes del mundo se metió de lleno en el desarrollo de Vaca Muerta y terminó salpicando los pasillos de la Cámara de Diputados. Todo estalló cuando una conocida cooperativa neuquina denunció que la embajada norteamericana los estaba presionando para que cancelaran un contrato firmado con el gigante chino Huawei, lo que motivó al bloque peronista a exigir la presencia del embajador de Estados Unidos para que dé explicaciones. La jugada política ya tiene fecha. Desde Unión por la Patria decidieron convocar formalmente a Peter Lamelas para el próximo 19 de agosto al mediodía. La cita se armó en el marco de la Comisión de Asuntos Cooperativos, que maneja el diputado Aldo Leiva. Si bien la sede diplomática todavía no confirmó si su representante va a sentarse en esa silla, el jefe de la bancada opositora, Germán Martínez, le marcó la cancha aclarando que el Parlamento es el lugar ideal para "esclarecer lo sucedido" y poner luz sobre las irregularidades denunciadas. La reunión de la Comisión de Asuntos Cooperativos, presidida por el diputado Aldo Leiva Para entender cómo se llegó a este punto de ebullición hay que retroceder unos días. La mecha la encendieron las autoridades de CALF (la emblemática cooperativa de servicios de Neuquén) durante una visita al Congreso. Allí, relataron que estaban recibiendo fuertes advertencias de funcionarios de Estados Unidos por un proyecto clave: la instalación de kilómetros de fibra óptica y el armado de un centro de procesamiento de datos (data center) en pleno territorio petrolero, todo con tecnología de origen chino.