El caso de una mujer que permaneció secuestrada durante dos meses en su propia vivienda, en un condominio de San José Pinula, evidenció una modalidad que, según la Policía Nacional Civil (PNC), también ha sido detectada en otros municipios del departamento de Guatemala.
David Custodio Boteo, director general de la PNC, explicó que las estructuras criminales utilizan el arrendamiento de viviendas para establecer centros de operaciones en áreas residenciales.
Además, que han detectado una nueva forma de secuestro, como el hecho en San José Pinula, donde los pandilleros se hacen pasar por inquilinos y luego raptan a sus víctimas.
"Se ha visto en los últimos meses, es la problemática de que muchas personas están arrendando y dando en alquiler sus casas, inclusive en áreas residenciales. Generalmente, por el tema de las pandillas y el narcomenudeo, mandan a una persona de avanzada edad con niños. Los dueños de las casas reciben hasta tres, cuatro o seis meses por adelantado, pero a los días ya no llega la señora con los niños, sino que llegan pandilleros o distribuidores de droga que llegan a causar grave daño", comentó.
Según la PNC, ha dado seguimiento a denuncias relacionadas con esta modalidad en San José Pinula, Fraijanes, Santa Catarina Pinula, Amatitlán y la zona 18 de la Ciudad de Guatemala.






