Especialistas advierten que utilizar dispositivos antes de dormir puede interferir con la calidad del sueño y repercutir en el rendimiento académico y el estado de ánimo. (Imagen Ilustrativa Infobae)La Caja de Seguro Social (CSS) lanzó en Panamá la campaña nacional “Menos Pantallas, Más Sonrisas” ante los efectos que puede generar el uso excesivo de dispositivos móviles en niños, una práctica que, según especialistas de la institución, puede alterar el sueño y afectar la concentración, la socialización y experiencias necesarias para el neurodesarrollo. La iniciativa pone el foco no solo en cuánto tiempo permanecen los menores frente a celulares, tabletas, televisores o computadoras, sino en las actividades que las pantallas terminan desplazando durante etapas claves del crecimiento. La CSS plantea que reducir esa exposición debe acompañarse de más juego, lectura, actividad física e interacción directa con otras personas. Uno de los aspectos que preocupa a los especialistas es el descanso. Hiram Martín, subdirector de Atención Primaria en Salud de la CSS, explicó que la exposición a pantallas antes de dormir interfiere con la calidad del sueño, una alteración que posteriormente puede repercutir tanto en el rendimiento académico como en el estado de ánimo de los niños. PUBLICIDADLa advertencia coincide con recomendaciones internacionales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) sostiene que la primera infancia constituye un período de rápido desarrollo físico y cognitivo, y recomienda que los menores de cinco años combinen menos sedentarismo con más actividad física y suficientes horas de sueño de buena calidad. La exploración del entorno y el desarrollo de la motricidad fina y gruesa forman parte de las experiencias que pueden verse desplazadas cuando las pantallas se utilizan sin control. (Imagen Ilustrativa Infobae)Para los menores de un año, la OMS no recomienda tiempo sedentario frente a pantallas. A los dos años, ese tiempo no debería superar una hora diaria y cuanto menos, mejor; el mismo máximo se recomienda para niños de tres y cuatro años. La organización propone sustituir parte de esos períodos por juegos activos, lectura y narración de cuentos junto a sus cuidadores. PUBLICIDADLa CSS aborda precisamente ese componente del desarrollo. Yila Castillo de Centella, coordinadora nacional del Programa de Alto Riesgo Neonatal, advirtió que el uso sin control de dispositivos puede limitar experiencias esenciales para el neurodesarrollo, debido a que los niños necesitan explorar su entorno, reconocer sabores y olores y desarrollar tanto la motricidad fina como la gruesa. La campaña también incorporó experiencias de familias atendidas por la institución. Siris Tenorio relató el caso de su hijo Ithiel Pérez, quien nació prematuro y recibe atención especializada en la Policlínica Manuel Ferrer Valdés, donde es tratado en áreas de fisioterapia, fonoaudiología y pediatría. Según su madre, el menor ha mostrado avances superiores a los esperados en poco tiempo. PUBLICIDADEl problema, según la CSS, también alcanza dimensiones sociales y físicas. Un exceso de pantallas puede reducir la interacción y el desarrollo de la empatía, mientras que el tiempo sedentario desplaza actividades que requieren movimiento. . El exceso de tiempo frente a dispositivos puede limitar la interacción social, favorecer el sedentarismo y dificultar la atención y la concentración durante la infancia. (Imagen Ilustrativa Infobae)La institución señala además una relación con problemas como la obesidad por falta de actividad física y dificultades para mantener la atención. La OMS coincide en que el sedentarismo debe limitarse durante la infancia y adolescencia. Sus recomendaciones para personas de entre cinco y 17 años indican que mayores niveles de comportamiento sedentario están asociados con mayor adiposidad y peores indicadores cardiometabólicos, además de menor condición física y reducción de la duración del sueño, por lo que recomienda restringir especialmente el tiempo recreativo frente a pantallas. PUBLICIDADLa discusión internacional, sin embargo, ha evolucionado más allá de establecer únicamente una cantidad rígida de horas. La Academia Americana de Pediatría (AAP) sostiene actualmente que también debe evaluarse la calidad y el contexto del contenido digital que consumen los menores, considerando si su utilización desplaza actividades esenciales como dormir, moverse, leer, estudiar, jugar o compartir en familia. Entre sus recomendaciones más recientes, la AAP propone establecer momentos sin teléfonos durante las comidas, en los dormitorios y una hora antes de acostarse, además de evitar múltiples pantallas funcionando simultáneamente. El organismo también considera fundamental que los adultos establezcan y respeten límites, porque las prácticas digitales de los padres influyen en las rutinas que desarrollan sus hijos. PUBLICIDADLa CSS también pide a los adultos moderar su propio consumo digital y establecer momentos y espacios libres de dispositivos dentro del hogar. (Imagen Ilustrativa Infobae)Ese principio forma parte también de “Menos Pantallas, Más Sonrisas”. La CSS recomienda establecer horarios específicos para utilizar dispositivos y crear espacios familiares completamente libres de pantallas, pero incorpora otro elemento: los adultos deben moderar su propio consumo. También propone juegos al aire libre, deportes, manualidades y lectura como alternativas para ocupar ese tiempo. El desafío no consiste, por tanto, en eliminar la tecnología de la vida cotidiana. Las pantallas forman parte de la educación, el entretenimiento y la comunicación de las nuevas generaciones, pero la campaña de la CSS plantea evitar que su utilización termine sustituyendo actividades necesarias para crecer. Dormir, jugar, moverse, explorar y relacionarse siguen siendo experiencias que una pantalla no puede reemplazar. PUBLICIDAD