NoticiaPuede comprar arte y sus ganancias irán a las familias que se han visto afectadas por el sismo registrado el 10 de agosto.Arte por Colombia Foto: CortesíaPERIODISTA14.08.2026 14:22 Actualizado: 14.08.2026 14:22
El arte se convirtió en una herramienta de ayuda para las comunidades afectadas por el terremoto. Al menos 100 artistas y 25 galerias se unieron a una venta virtual en la que el 100 % del valor de cada obra vendida será destinado a organizaciones que trabajan en la atención y ayuda humanitaria de los damnificados.La iniciativa permite que cualquier persona pueda contribuir a la emergencia y, al mismo tiempo, adquirir una obra de arte. Los compradores pueden escoger a cuál de las organizaciones participantes quieren dirigir su aporte y, una vez realizada la donación, reciben la obra correspondiente.Los recursos son transferidos directamente a la Cruz Roja Colombiana, Presentes Corporación y Manos Visibles (Chocó). Además, la iniciativa también comenzó a vincular a una organización dedicada al rescate y atención de animales afectados por la emergencia.Arte por Colombia Foto:CortesíaDetrás de esta propuesta está, entre otras personas, Ana Fernández, directora de la galería SN, ubicada en La Macarena, y quien también lidera el legado de la artista Ana Mercedes Hoyos, su abuela. Para Fernández, recurrir al arte como una forma de solidaridad tiene un antecedente familiar.“Mi abuela siempre se caracterizó por ayudar muchísimo a las catástrofes o en momentos de crisis del país mediante su arte, su obra, con ventas benéficas, subastas, uniéndose también con otros artistas”, cuenta.Por eso, cuando ocurrió el terremoto, Fernández consideró que el sector artístico debía participar de alguna manera en la respuesta a la emergencia. Pero también entendió que hacerlo desde una sola galería tendría un alcance limitado.“Nos dimos cuenta de que era realmente urgente participar como galería y desde el gremio para hacer una iniciativa, pero yo creo que solas en la galería no hubiéramos tenido ni la mitad del alcance”, explica.La propuesta se hizo entonces junto con LAGAC, la asociación de galerías colombianas, y comenzó con 16 galerías y más de 30 artistas. En los primeros tres días, la convocatoria creció rápidamente: ya son 25 galerías vinculadas y más de 100 artistas han donado obras para la iniciativa.El resultado también muestra la respuesta de los compradores. Hasta ayer, 13 de agosto, la cifra ya se acercaba a los 200 millones de pesos.Pero para Fernández, una de las partes más significativas de la iniciativa ha sido precisamente la disposición de los artistas y galerías a poner su trabajo al servicio de una causa común.“Ha sido muy bonito ver cómo la gente se ha entusiasmado a donar: primero los artistas, a donar su obra y a contribuir, y los coleccionistas, a materializar de pronto sus donaciones también apoyando la cultura, pero sobre todo a los damnificados por el terremoto”, dice.Arte por Colombia Foto:CortesíaLa iniciativa incluso ha hecho que las galerías participantes pongan a disposición obras de artistas que normalmente no hacen parte de sus respectivos catálogos. En este caso, la emergencia llevó al sector a trabajar sin las fronteras habituales.“Se han unido de la manera más bonita a vender obras de artistas que ni siquiera representan, como que sin fronteras”, señala Fernández.¿Cómo puede ayudar una persona?La iniciativa busca que la solidaridad no se quede únicamente en quienes pertenecen al mundo del arte o en los grandes coleccionistas. La forma de participar es comprar una de las obras disponibles y hacer que el dinero llegue directamente a una de las organizaciones que están atendiendo la emergencia.El comprador puede escoger la fundación u organización a la que quiere dirigir su aporte, realizar la donación y enviar el comprobante. Después, la galería correspondiente entrega la obra adquirida.Así, una compra se convierte en una donación: el 100 % del valor de venta de la obra se destina a la atención de las comunidades afectadas.También es una manera de que quienes no suelen participar en este tipo de iniciativas encuentren una forma concreta de aportar. No se trata solamente de entregar dinero: quienes tienen la posibilidad de comprar una obra pueden respaldar directamente a las organizaciones que están trabajando sobre el terreno y, a cambio, llevarse una pieza de arte.La iniciativa demuestra además que el sector cultural puede movilizar recursos rápidamente cuando trabaja de manera colectiva. Artistas, galerías y coleccionistas están poniendo a disposición sus recursos para convertir el mercado del arte en un mecanismo de ayuda.Y esa idea tiene una historia detrás. Para Fernández, seguir utilizando el arte como herramienta de solidaridad también significa continuar una de las formas en que su abuela, Ana Mercedes Hoyos, entendía su oficio.“Mi abuela siempre se caracterizó por ayudar muchísimo a las catástrofes o en momentos de crisis del país mediante su arte”, recuerda.Ahora, varias generaciones de artistas y galeristas retoman esa idea frente a una nueva emergencia: que una obra pueda convertirse en una forma concreta de ayudar a alguien que lo necesita. Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.












