ELEONORA GOSMAN (desde San Pablo)
El Palacio del Planalto, en Brasilia, decidió responder a Estados Unidos con las mismas medidas de represalia, que fueron adoptadas por la administración de Donald Trump contra Brasil el 15 de julio. Ese día, el Escritorio del Representante Comercial norteamericano aplicó aranceles de 25% a las exportaciones de bienes de origen brasileño, lo que indujo a una fuerte caída del comercio bilateral. En un comunicado del gobierno de Lula da Silva, difundido anoche a última hora, se informó: “El Ministerio de Relaciones Exteriores notificó al gobierno de Estados Unidos el inicio del proceso (de retaliación) y solicita consultas diplomáticas”. Añadió que se ha iniciado “el análisis para determinar si las medidas unilaterales” adoptadas por Washington “se encuadran en la Ley de Reciprocidad Económica de Brasil (Ley número 15.122/2025)”. El Planalto sostiene que las referidas consultas diplomáticas pedidas por Brasilia “refuerzan la disposición del gobierno (de Lula) a privilegiar el diálogo y la negociación en sus relaciones internacionales." Y advierte que, durante el último año, ha “trabajado de forma constante con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos [USTR] con miras a dar un cierre a las investigaciones” del organismo de comercio americano. En ese lapso, se han “presentado elementos que refutan cada una de las alegaciones sobre supuestas prácticas comerciales desleales” por parte del país sudamericano.








