Su nombre posiblemente no esté en el radar de los hinchas de Boca. Algún memorioso recordará su debut, en un equipo minado de suplentes, contra Rosario Central, en Arroyito, en una catastrófica goleada por 7-2. Corrían los primeros días de julio de 2003 cuando el Xeneize se había coronado campeón de la Copa Libertadores -le ganó la final al Santos- y el técnico Carlos Bianchi decidió que la última jornada del Torneo Clausura la disputen mayoría de suplentes y futbolistas de la Reserva, entre ellos, Víctor Ormazábal, mediocampista que salió campeón de la Copa Sudamericana en 2004 y hoy atiende a LA NACION en su panadería de Lomas de Zamora.Víctor Ormazábal ganó la Copa Sudamericana 2004 con la camiseta de BocaDespués de un “debut agridulce” en Rosario, Ormazabal aprendió varios conceptos de Bianchi, un director técnico que, según él, tenía una manera sencilla de dirigirse a los jugadores. “En la charla técnica te pedía una o dos cosas, entre ellas, no perder el orden. Se sostenía mucho en los jugadores experimentados, pero sin dejar de lado a los juveniles”, desliza sobre las sapiencias que incorporó del exitoso entrenador. Con ese punto de partida se ganó la consideración de Miguel Brindisi y de José “Chino” Benítez, ambos entrenadores partícipes de la conquista de la Copa Sudamericana.Víctor Ormazábal, facturas en mano: su vida fue una montaña rusa que lo llevó desde Boca hasta una panadería en Lomas de Zamora
Víctor Ormazábal, campeón con Boca: “No estuve mucho tiempo pero me fui ganando un título, algo que hoy no sucede tanto”
Conquistó la Sudamericana 2004 en un plantel nutrido de estrellas, como Palermo y Tévez; ahora, lejos del deporte, abrió una panadería en Lomas de Zamora: “Manejo todo y estoy a cargo de que la producción salga en tiempo y forma”










