Luigi Mangione ya es un criminal convicto. Se acabó su aura de héroe que muchos vieron en la acción del 4 de diciembre del 2024, a la puerta de un hotel de Times Square, que causó la muerte de Brian Thompson, jefe ejecutivo de UnitedHealthcare, la principal aseguradora sanitaria en Estados Unidos.“Disparé al señor Thompson y murió. Sé que lo que hice era ilegal”, reconoció este viernes Mangione ante un tribunal federal en el bajo Manhattan. En primera fila estaban los familiares del difunto. El procesado no estaba esposado, pero si tenía encadenados los tobillos.“Cuando hice eso, sabía que mi acciones le podían llevar a la muerte o a resultar gravemente herido”, aceptó. Durante su declaración desveló que se hizo pasar por un posible inversor para confirmar la ubicación de la conferencia de inversores con el fin de poder seguir la ubicación de Thompson. También le dijo al juez que estuvo motivado para matar a Thompson debido a su experiencia con el sistema de salud como paciente con una lesión en la espalda.Una cámara captó como Mangione disparó por la espalda a Thompson usando una pistola con silenciador. Huyó del lugar en bicicleta. La persecución se prolongó cinco días y lo detuvieron en una localidad de Pensilvania, mientras desayunaba.La Policía de Nueva York encontró en la escena casquillos de bala con las palabras “deny” (denegar), “defend” (defender) y “depose” (deponer), similares al título del libro Delay, Deny Defend: Why Insurance Companies Don’t Pay Claims and What You Can Do About It (Retrasar, denegar, defender: por qué las compañías de seguros no pagan las reclamaciones y qué puedes hacer al respecto).La confesión de Mangione se produjo en la causa federal, a menos de un mes de que arrancara la causa paralela estatal, que tramita en el Estado de Nueva York. Mangione aceptó reconocer su culpa para evitar ese primer juicio, apelando a la doctrina de que no se puede juzgar a alguien dos veces por lo mismo.Aunque la pena sería similar, en ambos supuestos el máximo sería cadena perpetua, existen matices puesto que en la corte estatal se le acusa por asesinato. Mangione, de 28 años, se declaró culpable de cargos federales por acoso y persecución con resultado de muerte. La fiscalía estatal de Manhattan remarcó que, pese a esta declaración de culpabilidad, litigará con la defensa para que se celebre ese juicio.La juez federal Margaret M. Garnett convocó la audiencia de la sentencia para el 18 de diciembre. El fiscal jefe James McDonald informó que solicitará prisión permanente. Frente a la idealización que algunos hicieron de este crimen, el acusador remarcó que “un asesino no es un héroe”. Cuando la magistrada preguntó a Mangione si era conscientes de que su inculpación le podía llevar a la cárcel de por vida, respondió con un “sí”.“Ahora esperamos que el tribunal se asegure de que la sentencia refleje la gravedad de este delito. Seguimos teniendo presente que aún están pendientes otros procedimientos en Nueva York y Pensilvania, y continuaremos buscando la justicia que merece”, sostuvo la familia Thompson al concluir la audiencia. Su comunicado muestra un apoyo total a que continúe el sumario estatal.Mangione enfrentaba dos cargos federales por haber seguido y vigilado a Thompson con la intención de causarle la muerte. A principios de este año, un juez federal desestimó cargos adicionales que podrían haber expuesto al procesado a una posible pena de muerte.El acusado se había quejado de la posibilidad de tener dos juicios y le dijo a un juez en febrero: “Es el mismo juicio dos veces. Uno más uno son dos. Doble incriminación, según cualquier definición basada en el sentido común”.Según la legislación de Nueva York, un proceso penal estatal podría quedar potencialmente impedido si el caso federal se resuelve primero. Las protecciones contra la doble incriminación del estado entran en vigor si se ha constituido un jurado en un proceso anterior, como podría ocurrir en un caso federal, o si ese proceso termina con una declaración de culpabilidad. Los casos de Mangione implican cargos diferentes derivados de la misma serie de hechos.En una carta enviada el mes pasado, los fiscales estatales se opusieron a la posibilidad de que una declaración de culpabilidad en el caso federal dejara sin efecto el caso estatal.El Departamento de Justicia, tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, tenía previsto inicialmente solicitar la pena de muerte, pero esa posibilidad desapareció cuando un juez desestimó los cargos federales de asesinato y posesión de armas por un tecnicismo legal.En el tribunal estatal, Mangione enfrenta cargos por asesinato en segundo grado y posesión ilegal de armas. Anteriormente, un juez desestimó los cargos relacionados con terrorismo en el caso estatal, que podrían haber resultado en una condena de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional si Mangione hubiera sido declarado culpable.
Mangione confiesa que abrió fuego y mató al jefe de la mayor empresa de seguros de EE.UU.
“Disparé y Brian Thompson murió, sabía que lo que hacía era ilegal”, reconoce ante el tribunal este pistolero que algunos convirtieron en una especie de Robin Hood. “Un asesino no es un héroe”, según el fiscal al anunciar que pedirá cadena perpetua










