Un segundo tren ha descarrilado en Inglaterra en menos de 24 horas, en esta ocasión en Essex, sureste del país, sin que por el momento haya que lamentar víctimas. El tren descarrilado pertenece a la compañía Greater Anglia, y a diferencia del de este jueves, en este caso los vagones no volcaron, sino que quedaron en pie junto a las vías, según las imágenes mostradas por los medios ingleses. Los vagones descarrilados este viernes también fueron los de la cola del convoy. El suceso, que responde a razones aún desconocidas, tuvo lugar a las 14.12 horas (13.12 hora peninsular española) de este viernes al sur de la estación de Wickford. El accidente de este viernes no reviste la gravedad del de este jueves, que se saldó con veinte personas necesitadas de atención médica. De ellos, 18 fueron enviados a sus casas pero dos presentan traumatismos y heridas graves, según la policía de transportes (BTP). Aunque los dos accidentes se han producido en los días más calurosos del año en Inglaterra, no parece que exista la menor relación con causas meteorológicas, según declaró a la radio de la BBC John Whitehurst, jefe ejecutivo de Greater Thameslink Railway, quien de todos modos se mostró sorprendido porque los descarrilamientos, según sus palabras, son un fenómeno "increíblemente excepcional".