A finales de julio, el Parlamento de Francia aprobó de forma definitiva la ley que prohíbe el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años, una medida que convertía a este país en el primero de Europa en establecer una restricción general de este tipo.
Sin embargo, el Consejo Constitucional de Francia rechazó esta medida al considerar que constituye “una vulneración desproporcionada” de su libertad de expresión.
De acuerdo con la máxima autoridad constitucional de este país, el primer artículo de la ley, donde quedó establecida la prohibición, no es “adecuado, necesario ni proporcionado” a la libertad de expresión y de comunicación de los menores de 15 años.
El Consejo Constitucional considera que esta prohibición es muy genérica y “es susceptible de aplicarse a otros servicios online cuyos riesgos para la salud no están comprobados”.
Ahora, el gobierno nacional (que impulsó la ley), tendrá que trabajar en una nueva redacción del artículo que tumbaron, el cual deberá tener en cuenta “la decisión del Constitucional y el marco europeo”, dijo el tribunal.
















