A poco más de tres meses de que León XIV pise suelo argentino, la maquinaria eclesiástica, sindical y política que rodea la visita ya está en marcha plena. El Papa permanecerá en el país entre el 8 y el 11 de noviembre, dentro de una gira que también incluirá a Uruguay y Perú, y visitará la Ciudad de Buenos Aires, Luján y Córdoba. Detrás de la agenda litúrgica confirmada hasta ahora —tres misas multitudinarias— se despliega una carrera de actores que buscan un lugar en el itinerario: desde los movimientos sociales y la CGT, que negocian una audiencia, hasta los gobiernos locales de distinto signo político que deberán coordinar un operativo sin precedentes.

La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) ya designó la estructura que va a organizar la recepción. La conduce una Comisión Nacional encabezada por el presidente del Episcopado, monseñor Marcelo Colombo, e integrada por los obispos Raúl Pizarro, Jorge García Cuerva, Jorge Eduardo Scheinig y Alejandro Musolino, junto a los sacerdotes Matías Taricco y Máximo Jurcinovic. Por debajo funciona un Equipo Coordinador General que ejecuta las decisiones: Pizarro como coordinador general, Taricco como director operativo y el contador Pablo Sabatté como gerente de proyecto. El organigrama se completa con seis áreas específicas —Comunicación (Jurcinovic), Logística e Infraestructura (Gonzalo Zabala), Voluntarios (Federico Desteffaniz), Eventos y Liturgia (Pedro Inzaurraga y Rodrigo Martínez), Contenidos (Constanza Levaggi) y Recursos (Marcelo Cancelliere)— y por Equipos Locales de Coordinación en Buenos Aires, Córdoba y Luján, cada uno con referentes propios de voluntariado, comunicación, liturgia y logística.