Alrededor de 2.500 personas participan en la fiesta no autorizada del término municipal de La Granja (Cáceres), lo que ha obligado a la Guardia Civil a desplegar un dispositivo de seguridad y control. Esta cifra aproximada de asistentes, a la que se suman centenares de vehículos, es la que baraja el alcalde de La Granja, Oscar Martín, tras ponerse en contacto con la Guardia Civil apara abordar la situación.
En su opinión, y en declaraciones a EFE, el desalojo de esta fiesta, convocada por redes sociales en un paraje de este término municipal, sería “contraproducente” por motivos de seguridad, por lo que confía en que estas personas, procedentes de varios países, entre ellos Francia, abandonen la zona.
Los asistentes se han concentrado en los alrededores de una piscina natural de esta localidad, de unos 300 habitantes y ubicada en el norte de la provincia de Cáceres entre los montes de Trasierra y el cauce del río Ambroz.
Martín, que ha interrumpido sus vacaciones tras conocer esta concentración de personas, ha informado a la Guardia Civil de que el municipio cuenta con una ordenanza que prohíbe la acampada libre. A su juicio, la principal preocupación es que pueda producirse un incendio en la zona como consecuencia de la actividad que pueda derivarse de esta afluencia “masiva”.










