El presidente ejecutivo del Banco del Pacífico, Iván Andrade, analiza el momento clave que atraviesa la entidad financiera y el rol estratégico del sector bancario en la dinamización de la economía nacional. El directivo repasa los pilares de gestión orientados al desarrollo productivo, la consolidación de alianzas internacionales y la visión institucional para anticiparse a los retos del futuro.¿Cómo está el banco, cuál es su situación actual?Hay que destacar que esto es el resultado de que hay 2.800 personas en el banco que trabajan y que tienen el compromiso de lograr que verdaderamente sirvamos a nuestros clientes, que sirvamos al país; no sentarnos, sino ser proactivos. En función de ciertas decisiones, una principal fue: vamos a financiar el sector productivo, porque es el que genera empleo. No es que sea malo financiar el sector consumo, no; pero para crear riqueza en el país, riqueza que se traduce en que haya más empleo y que las personas tengan más recursos para poder hacer realidad sus sueños, decidimos abrirnos en el sector productivo (corporativo, empresarial y pequeña empresa) y dedicar recursos a ellos.PublicidadEl resultado se observa en el crecimiento de la cartera de cada uno de estos rubros. En el caso de las pymes, hemos crecido de $ 122 millones al final de 2024 a $ 325 millones a junio de 2026. Esto representa miles de clientes porque la pequeña empresa es la que más emplea en el mundo, e igual es el caso de Ecuador. En la parte empresarial, subimos de $ 160 millones a $ 297 millones en el mismo lapso. Y en el corporativo, que son los volúmenes mayores, el 2024 habíamos cerrado en $ 1.051 millones y para junio de 2026 cerramos en $ 1.842 millones. Atendemos al sector agrícola, agroindustrial, exportador, industria y comercio.Esa combinación de elementos nos llevó a terminar el 2025 con $ 206 millones de utilidad neta después de pagar $ 60 millones de impuesto a la renta. A junio de este año llevamos $ 124,8 millones de utilidad neta. La expectativa presupuestaria para este año es de $ 223 millones, pero la vamos a superar. Eso nos dará pie para seguir construyendo el 2027, para lo cual ya empezamos hoy justamente el proceso de las bases del presupuesto.¿Cuál fue el proceso para llegar a estos resultados?Definimos una estrategia con tres ejes: uno, el financiamiento del sector productivo; dos, desarrollar alianzas estratégicas internacionales; tres, centrarnos en el servicio al cliente en todos los segmentos.PublicidadPublicidadEn la parte productiva, abrimos esos segmentos con gente experimentada a la que se le dio empoderamiento para tomar decisiones. En la parte internacional, conseguimos un financiamiento de $ 500 millones de JP Morgan a finales de enero, a siete años plazo con año y medio de gracia; es la primera vez en el país que un banco ecuatoriano consigue un financiamiento de esa naturaleza. También incorporamos actores internacionales en otras áreas, como seguros.En cuanto a servicio, es un trabajo continuo de todos los días. El propósito es dar una respuesta a las consultas o quejas y adecuar nuestros productos a la necesidad del cliente. Debemos dar respuestas oportunas a necesidades que se les presentan a nuestros clientes, como cuando sacamos el producto “Levántate” tras las inundaciones del año pasado.Eso es parte de lo que nos ha ido empatando con lo que luego es nuestra participación en el sector hipotecario. ¿Qué hicimos en vivienda?, somos el primer banco que el año pasado sacó una tasa del 6,5 % para clientes con más de 900 puntos en el score crediticio; a menor riesgo, menor tasa, y eso lo trasladamos a un producto de ingeniería hipotecaria. Y luego entramos a participar en el programa Miti-Miti, donde ya pasamos la barrera de los $ 40 millones entregados este año a 494 clientes y continuamos en ello, con una tasa especial de 4,87 %. Somos los primeros que fuimos a 30 años plazo. Vamos empujando al sistema.¿Qué papel juega la dinamización y recuperación de la economía ecuatoriana?Hay que dar crédito, y uno tiene que ir al principio. Cuando el presidente Daniel Noboa llega a finales de noviembre de 2023, no había dinero, teníamos un hueco de $ 5.600 millones, no había un centavo. En enero de 2024 comienza a enfrentar de manera decidida el problema de seguridad, lo cual permitió tomar decisiones para ordenar las finanzas públicas.Para mayo de 2024, el Gobierno logró un financiamiento de $ 4.000 millones del Fondo Monetario Internacional, y luego también del Banco Mundial, el BID y la CAF. Esto servía para entregar recursos a los GAD, pagar proveedores y comenzar a mover la economía. Esto no es una acción de una vez, sino tener continuidad en el programa económico. Se entra en un círculo virtuoso: seguridad, orden en finanzas públicas y credibilidad internacional.Cuando comienza a bajar el riesgo país, la gente en el exterior y los ecuatorianos dijeron: “Creo que en Ecuador vale la pena invertir”. El Gobierno ha logrado credibilidad porque es un gobierno serio; lo que dice que va a hacer, lo hace. Esto abre puertas al comercio internacional y genera estabilidad para invertir a largo plazo. A finales del año pasado, las empresas comenzaron a invertir en activo fijo. Todos esos recursos entran a la economía y terminan en los bancos. La liquidez en los bancos se traduce en que hemos sido catalizadores para que las tasas de interés comiencen a bajar. Publicidad¿Qué otros servicios o productos proyecta el banco para el futuro?Hay más participación de consorcios de Estados Unidos, Europa y Emiratos que ven al país, donde empezamos a jugar un rol importante de financiamiento de proyectos de otra magnitud, trabajando conjuntamente con otros bancos. Estamos trabajando en transacciones que no eran usuales, pero que tienen partícipes internacionales.También estamos trabajando en lo que sería el presupuesto 2027 y en prevenir. Si existiera un fenómeno del Niño que afecte sectores, tenemos que estar preparados, no reaccionar recién ahí. Preparados significa que tengamos ya las herramientas en el banco para impulsar el apoyo a quienes fueran afectados. Ya lo probamos con el programa Levántate. Esto se trabaja con el Fondo Nacional de Garantías, que no es solo para Banco del Pacífico, es para todos los bancos.¿Ya tienen diseñado algún producto como Levántate?Justamente estamos en ese proceso. Parte de lo que es el presupuesto del 2027 es ver qué elementos adicionales, en cuanto a productos, servicios, podemos incorporar. Conversamos también con CAF, la semana pasada, porque ellos también estarían interesados en apoyar el patrimonio del Fondo Nacional de Garantía, con lo cual se crea más capacidad para que ellos puedan impulsar más garantías para estos efectos.¿Cómo está el Banco del Pacífico frente al resto del sistema financiero?En cuanto a comparativos, la morosidad a junio, nosotros tuvimos 2,68 %; el sistema bancario, un promedio ponderado de 3,05 %. La cobertura de cartera problemática, nosotros 208 %; el sistema bancario está en 211 %. La eficiencia (gasto operativo sobre activos), nosotros 2,81 %; el sistema, 3,60 %. Somos más eficientes; y el retorno sobre el patrimonio (ROE): el nuestro es 22,34 %; el del sistema, 14,11 %. Somos más rentables.En todos estos indicadores tenemos una posición de liderazgo. Esto refleja lo que sucede en la economía: una mejora en la actividad económica lleva a que las personas tengan más ingresos y paguen mejor sus obligaciones. En el sistema bancario, el manejo de la cartera es muy bueno y el sistema es robusto. Ha mejorado los índices de morosidad, ha ido bajando paulatinamente.¿Cuáles son las principales causas por las que la gente entra en mora?Pérdida de empleo o una enfermedad catastrófica. Cuando una persona está morosa, la pregunta es: ¿el cliente es malo? Y la respuesta es no. El cliente no es malo, está pasando por una situación que requiere atención especial. La mayoría no cae porque le da la gana, sino por alguna situación especial, como las inundaciones para un negocio. Al cliente no hay que tratarlo mal cuando no puede pagar, hay que tratarlo bien. Si el banco le da una solución práctica, se vuelve el mejor cliente en el largo plazo, porque le va a contar hasta sus hijos y sus nietos: ‘En el Banco del Pacífico me ayudaron’. (I)