Por Mario Baos |

Cali (Colombia) (EFE).- El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado lunes dejó su rastro de destrucción en el Hospital Universitario del Valle (HUV), uno de los principales de Cali, donde se mezclan historias de heroísmo y de tragedia.

Cuando la tierra empezó a temblar, el lunes por la mañana, médicos, enfermeras y trabajadores del hospital se convirtieron en protagonistas de una evacuación contrarreloj para poner a salvo a pacientes ingresados, pero tres familias permanecen a la espera de noticias de cinco personas que quedaron atrapadas en una torre colapsada del centro asistencial.

En la torre de seis pisos había pabellones de hospitalización, entre ellos uno de pediatría y un espacio destinado a mujeres embarazadas.

«Cuando comenzó el terremoto pusimos en práctica lo que hemos aprendido: salvar vidas. Cada uno cogió pacientes y salimos, sin importar que estuviésemos en riesgo», señaló a EFE una de las trabajadoras del hospital que, al igual que sus compañeros, habló con la condición de omitir su nombre.