La coalición internacional liderada por Estados Unidos interceptó este viernes tres drones cargados de explosivos sobre el cielo de Erbil, la capital de la región semiautónoma del Kurdistán iraquí, en una nueva acción defensiva sobre una zona que desde el 28 de febrero acumula casi un millar de ataques aéreos. Las interceptaciones ocurrieron entre las 2:17 y las 2:25 de la madrugada, hora local, sin que se registraran víctimas, según informó el Servicio Antiterrorista del Kurdistán en un escueto comunicado.Residentes de varios barrios de la ciudad reportaron cinco fuertes explosiones en rápida sucesión, y en redes sociales circularon imágenes y videos del operativo. Ningún actor ha reivindicado el lanzamiento de los aparatos, que habitualmente son reivindicadas por milicias proiraníes o directamente por Teherán.PUBLICIDADEl episodio se produce dos días después de que Irán lanzara misiles y drones contra posiciones en el valle de Alana, a unos 90 kilómetros al noreste de Erbil, con el objetivo de atacar a los grupos opositores kurdos Komala y el Partido Democrático del Kurdistán de Irán (KDPI). La coalición internacional liderada por Estados Unidos interceptó tres drones cargados de explosivos sobre el cielo de Erbil, la capital de la región semiautónoma del Kurdistán iraquíEn ese ataque del miércoles, cuatro drones se estrellaron en distintos distritos de la provincia: dos cayeron en Khalifan, uno impactó una vivienda en Soran y otro desató un incendio en el monte Bani Harir. No hubo víctimas mortales, aunque un día antes misiles iraníes ya habían alcanzado la sede de Komala en la misma zona, con un saldo de dos combatientes con heridas leves.PUBLICIDADErbil no es un blanco nuevo. La ciudad alberga una base aérea con cerca de 2.000 soldados estadounidenses, un consulado de Estados Unidos y posiciones de los Peshmerga, las fuerzas armadas oficiales del Kurdistán. Desde el estallido del conflicto entre Washington y Teherán, las defensas antiaéreas vinculadas al consulado estadounidense han interceptado drones en varias ocasiones, con daños limitados a escombros y pequeños incendios de vegetación, según la coalición y fuentes de seguridad kurdas. El aeropuerto internacional de Erbil ha permanecido operativo durante todo el período.La campaña aérea contra el Kurdistán iraquí se intensificó a partir del 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques coordinados contra Irán con el objetivo declarado de destruir su programa nuclear y sus capacidades balísticas. Los ataques iniciales causaron la muerte del líder supremo iraní Ali Khamenei, lo que remodelaron la política interna de Irán y complicaron los esfuerzos diplomáticos posteriores. Teherán respondió con misiles y drones contra bases militares estadounidenses y contra Israel, y procedió a bloquear el estrecho de Ormuz, con graves consecuencias para el mercado global de energía. En abril se acordó un alto el fuego temporal, aunque los ataques contra el Kurdistán iraquí continuaron.PUBLICIDADLas interceptaciones ocurrieron entre las 2:17 y las 2:25 de la madrugada, hora local, sin que se registraran víctimasEn ese marco, los grupos kurdos iraníes de oposición con bases en el norte de Irak quedaron expuestos en la primera línea del conflicto. El 22 de febrero, apenas días antes del inicio de la guerra, cinco de esas organizaciones —entre ellas el KDPI, Komala, el Partido por la Libertad del Kurdistán (PAK) y la Organización Khabat del Kurdistán iraní— se unificaron por primera vez bajo la Coalición de Fuerzas Políticas del Kurdistán iraní (CPFIK). Teherán, que lleva décadas acusando a estos grupos de operar como plataformas armadas e de inteligencia desde suelo iraquí, interpretó esa coalición como una amenaza directa e intensificó los ataques contra sus bases. Desde entonces, el KDPI reporta más de 145 misiles y drones dirigidos contra sus instalaciones; Komala, más de 102.PUBLICIDADEl balance acumulado desde el inicio del conflicto asciende a más de 950 ataques con drones y misiles sobre el Kurdistán iraquí, lanzados tanto directamente desde Irán como por grupos armados proiraníes activos en suelo iraquí, según el medio kurdo Rudaw. El saldo es de 32 muertos y 154 heridos. El primer ministro de la región, Masrour Barzani, ha señalado que algunos ataques se originaron desde dentro de Irak, incluyendo drones lanzados desde la dirección de Mosul, y ha advertido que el Kurdistán no cuenta con defensas aéreas propias suficientes para hacer frente a la magnitud de la campaña.