Especialistas de la UME rescataron del monasterio varios grandes símbolos de la historia de Aragón.El fuego se está cebando con Huesca. Este jueves, en las Peñas de Riglos, la Unidad Militar de Emergencias (UME) se vio en el brete de tener que salvar casi al tiempo personas, infraestructuras de telecomunicaciones y patrimonio. Para esto último, técnicos del Gobierno de Aragón y efectivos de la UME rescataron del Monasterio Viejo de San Juan de la Peña los restos óseos del panteón real, así como otros bienes y restos medievales de enorme valor artístico e histórico.Se vivió un momento crítico en las primeras horas de la tarde del jueves, como ha reconocido la vicepresidenta y consejera de Presidencia, Justicia, Cultura y Deporte, Mar Vaquero. Las llamas llegaron a los pies del monasterio. La UME encargó la misión a un equipo especializado en la protección del patrimonio.Después de echar la puerta abajo, los especialistas de la UME recuperaron la indumentaria del X Conde de Aranda y algunos restos arqueológicos. Del cenobio extrajeron los restos de los tres reyes aragoneses que descansan en el panteón de San Juan de la Peña: Ramiro I, Sancho Ramírez y Pedro I. También rescataron las urnas que conservan restos óseos del linaje real, y fragmentos de pintura mural y réplicas de joyas y otras reliquias.Vinculado al nacimiento del Reino de AragónEl Monasterio de San Juan de la Peña es uno de los grandes símbolos del patrimonio y la historia de Aragón. Se ubica en las proximidades de Botaya, en el término municipal de Jaca. Fue el monasterio más importante de Aragón en la alta Edad Media y está vinculado al nacimiento del reino.Es una construcción singular porque está levantada bajo la roca, al amparo de la montaña. Según los técnicos, precisamente eso ha salvado de las llamas a esta joya del románico. En su interior destacan la iglesia prerrománica, las pinturas de San Cosme y San Damián (siglo XII), el denominado Panteón de Nobles, la iglesia superior, consagrada en 1094, la capilla gótica de San Victorián y, sobre todo, el claustro románico.La construcción del Monasterio de San Juan de la Peña empieza el año 1026 por iniciativa de Sancho el Mayor de Pamplona. En el año 1071 el rey Sancho Ramírez cede el conjunto existente a los monjes cluniacenses y favorece su reforma. En este momento se levanta el conjunto que hoy queda, en mayor o menor medida. La construcción del claustro finalizó ya entrado el siglo XII.Los reyes de AragónEn el piso superior se encuentra el panteón real, que ocupa las dependencias de la antigua sacristía de la iglesia alta, que data del siglo XI. Fue reformado por Carlos III en 1770, siguiendo las indicaciones, entre otros, del conde de Aranda, quien quiso ser enterrado en el atrio. Ese es su aspecto actual.Durante cinco siglos, en este panteón se enterraron a algunos de los monarcas de Aragón, y por ello, desde los inicios del reino, este lugar fue considerado de importancia capital. El panteón real alberga los restos de algunos monarcas navarros que reinaron en Aragón, de los primeros condes aragoneses y de los tres reyes iniciales de la dinastía ramirense, Ramiro I, Sancho Ramírez, Pedro I, junto con sus esposas.Unos siglos de Santo GrialDice la leyenda que el Santo Grial permaneció en San Juan de la Peña desde 1071 hasta 1399. Fue trasladado desde la catedral de Jaca porque el monasterio fue el primer lugar en España donde se celebró por primera vez en el Reino de Aragón una misa con el rito romano. Ocurrió el 22 de marzo de 1071, sustituyendo al rito mozárabe. En 1437, el Santo Grial se depositó junto a la práctica totalidad del relicario de la Casa de Aragón en la catedral de Valencia.En 1889 se otorgó al Monasterio de San Juan de la Peña el título de Monumento Nacional y en 1920 el de Sitio Nacional. En 2004, el Gobierno de Aragón completó su declaración como Bien de interés cultural con la protección del conjunto monástico y su entorno.El Monasterio NuevoTras siglos de penurias económicas de un incendio en 1675, la congregación de los benedictinos tarraconenses del monasterio aprobaron el traslado a un edificio nuevo situado en la cercana llanura de San Indalecio. El Monasterio Nuevo de San Juan de Peña fue terminado en 1714 y la comunidad de monjes se estableció allí hasta 1835.Actualmente, todo ello se puede visitar. La entrada da acceso al Monasterio Viejo y al Monasterio Nuevo, situados a 1,5 km. uno del otro. El Nuevo es un centro cultural que ofrece servicios turísticos y la posibilidad conocer mejor la historia del nacimiento del Reino de Aragón. La entrada también permite recorrer el interior de la iglesia románica de Santa María, ubicada en la vecina localidad de Santa Cruz de la Serós.