A casi un mes de la final del Mundial 2026 de Estados Unidos, México y Canadá, la fiebre empezó a bajar, pero el fútbol no se detiene por nada ni por nadie. Transcurrido el período de vacaciones y asimilado el impacto de una campaña histórica que culminó con la medalla de plata en el pecho, las pulsaciones argentinas volvieron a su ritmo habitual.
Para los 26 protagonistas que vistieron la camiseta de la Selección Argentina en la cita mundialista, el calendario les impuso una nueva realidad: mientras una parte de la columna vertebral ya reanudó la actividad con sus clubes de siempre, otro grupo busca aprovechar el impulso para dar un salto de jerarquía, cambiar de aire o definir su destino en un mercado de pases que entra en su etapa de definiciones.
Argentina, subcampeona del Mundial 2026
El hito de alcanzar una nueva final mundialista no solo revalorizó las fichas de los futbolistas argentinos, sino que aceleró conversaciones que se venía cocinando desde antes del certamen.
Entre contratos que vencen, compras millonarias, cesiones estratégicas y el deseo individual de sumar rodaje de cara a los nuevos desafíos que se avecinan, el mapa post-Mundial de la Scaloneta muestra realidades muy dispares.






