Un rodaje marcado por la tensión y los gestos inesperados definió la relación entre Jay Chandrasekhar y Burt Reynolds durante la filmación de Los Dukes de Hazzard en 2005. El director reconoció que, en un momento, pensó que el actor iba a golpearlo mientras atravesaba días de malhumor y el consumo de analgésicos fuertes.“Burt Reynolds lanzando puñetazos cerca de mi cabeza. Yo pensaba: ‘Esto es increíble’”, recordó Chandrasekhar en una entrevista con el comediante Jay Mohr para el pódcast Mohr Stories.PUBLICIDADLa llegada de Reynolds al proyecto estuvo marcada por condiciones y expectativas. “Haré la película siempre y cuando pueda dirigirla”, le dijo el actor al productor, según relató el director. Cuando supo que esa posibilidad estaba descartada, aceptó igualmente el papel de Boss Hogg, principal antagonista de la historia. Chandrasekhar reveló que su admiración por Burt Reynolds fue un factor clave en su decisión de trabajar juntos, pese a las condiciones iniciales impuestas por el actor“Y soy un gran fan de Burt Reynolds. Como mucha gente, ¿verdad? Mi bigote en Super Troopers 1 era como un homenaje a él”, destacó Chandrasekhar sobre la admiración que sentía. El elenco de la película incluía también a Johnny Knoxville, Seann William Scott, Jessica Simpson y Willie Nelson, y el rodaje tuvo lugar en Baton Rouge, Luisiana.PUBLICIDADDesde el primer día de filmación, Chandrasekhar notó dificultades. “Hice un breve repaso de la escena y me quedó muy claro que no se sabía ni una sola palabra. Y ahora estoy casi seguro de que ni siquiera había leído el guion”, relató el director sobre Reynolds. El actor, lejos de incomodarse, le respondió que no se preocupara y le compartió un método aprendido de Jimmy Stewart: el equipo escribió los diálogos en tarjetas y las pegó en el pecho de Scott y Knoxville. “Y yo le dije: ‘Burt, tienes que mirarlo a los ojos’”, rememoró Chandrasekhar.PUBLICIDADLa falta de preparación de Reynolds y su método poco convencional para memorizar los diálogos marcaron el inicio de los problemas durante el rodaje (Warner Bros. Entertainment Inc.)Al día siguiente, la situación pareció mejorar, pero surgieron nuevos obstáculos. Durante una escena con Lynda Carter, Reynolds debía decir: “Oye, me gusta tu pelo”. El resultado fue otro: “Entra, mira a su alrededor y dice: ‘Me gusta aquí’. Yo le digo: ‘No, no, amigo. ¿Te gusta su pelo?’ Él pregunta: ‘¿El pelo de quién?’. El pelo de Lynda, respondo. Él dice: ‘Es un pelo muy bonito’”. El director terminó guiando al actor desde detrás de la cámara durante toda la jornada.PUBLICIDADLa convivencia diaria estuvo atravesada por episodios de intimidación y malestares físicos de Reynolds, bajo el efecto de analgésicos (REUTERS/Aude Guerrucci)El ambiente en el set se volvió más complejo con el paso de los días. “Y además, me daba puñetazos al aire cerca de la cara entre tomas”, relató Chandrasekhar y recordó una charla con su asistente. “Le dije: ‘¿Burt me va a pegar?’”. El asistente le explicó: “Normalmente, aunque podría golpearte, no lo hará porque no quiere lastimarse la espalda”. El director entendió entonces que Reynolds sufría dolores crónicos y consumía analgésicos potentes, una situación que el propio actor había enfrentado en el pasado, tras pasar por rehabilitación a fines de los años noventa.PUBLICIDADUn episodio dentro del camerino de Reynolds expuso el punto más álgido del conflicto y la manera en la que el actor buscó demostrar su trayectoriaLa tensión alcanzó un punto máximo cuando Reynolds no se presentó a una escena prevista con Jessica Simpson. Un asistente pidió a Chandrasekhar, un ayudante de dirección y un productor que fueran al camerino del actor. Reynolds abrió la puerta de una patada y los invitó a entrar con un grito: “¡Entren aquí!”. Allí, se dirigió al ayudante de dirección y al productor para aclarar que no tenía ningún problema con ellos, pero a Chandrasekhar le dijo: “No me caes bien. ¿Quieres ver una película de verdad?”. Acto seguido, le arrojó un DVD titulado: “Burt Reynolds: Por qué me duele la espalda” como si fuera un frisbee.PUBLICIDADEl director describió el contenido: “Era como si todas las acrobacias que Burt Reynolds ha hecho alguna vez estuvieran acompañadas de música clásica. Es como Sharky’s Machine o como Longest Yard. Y se cae de edificios. Y al final, piensas: ‘Este tipo es un auténtico crack’”. Cuando Chandrasekhar salió de su caravana tras ver el video, Reynolds ya estaba listo para filmar.El último día de rodaje estuvo marcado por un gesto de reconciliación y humanidad que sorprendió al propio directorPese a los roces, Chandrasekhar aseguró que valoró la experiencia junto a Reynolds. El último día de rodaje, al despedirse, vivió un gesto sorprendente. PUBLICIDAD“Me besó la oreja y me preguntó: ‘¿Me perdonarás alguna vez? ¿Me perdonarás alguna vez?’”, recordó el director. “Y yo pensé: ‘Adoro a este tipo. Lo adoro’”, concluyó.Los Dukes de Hazzard recibió críticas negativas tras su estreno, pero recaudó más de 109 millones de dólares en taquilla. Burt Reynolds, quien falleció en 2018 a los 82 años, continuó trabajando en el cine y fue elegido para participar en Once Upon a Time in Hollywood, aunque murió antes de filmar sus escenas.PUBLICIDAD