Madrid (EFE).- Cien personas fueron detenidas el año pasado en España por terrorismo yihadista, un periodo en el que también fueron expulsados nueve imanes por radicalismo y en el que el 70 por ciento de los arrestados que fueron a juicio acabaron condenados.
Así se desprende del Balance del terrorismo en España en 2025, elaborado por el Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo, que sitúa el yihadismo como la principal amenaza para España, como recuerda en el prólogo del informe el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
Efectivos de la Guardia Civil en una operación contra el yihadismo, en una imagen de archivo. EFE/Jorge Zapata
Este balance pone de manifiesto la creciente implicación de jóvenes y menores de edad en procesos de radicalización violenta, al ser una generación «socializada en espacios digitales en los que los discursos extremistas circulan con rapidez y pueden erosionar la capacidad crítica», sostiene Marlaska.
Durante el año pasado, un ciudadano de nacionalidad española fue asesinado en un atentado terrorista en Israel, otro resultó herido en un ataque en Berlín y otros tres sufrieron lesiones como consecuencia de un apuñalamiento en el distrito madrileño de Puente de Vallecas.






