Nancy VelascoActualizado Viernes,

agosto

09:05Si alguien sabe de cambios radicales en su vida profesional, ese es David D�az Rojas. Este venezolano de 46 a�os ha pasado de ser director regional en una prestigiosa multinacional inglesa con sede en Barcelona, con tres posgrados a sus espaldas y una carrera consolidada como ingeniero ambiental, a volcarse por completo en el arte de la cachapa: una tortita de ma�z dulce natural reci�n molida, crujiente por fuera y tierna por dentro, que se dobla por la mitad y se rellena de queso fresco o ternera mechada. Un producto t�pico de Venezuela, 100% libre de gluten con el que este ex directivo ha conquistado los paladares m�s diversos en la ciudad catalana y ahora est� logrando lo mismo en Madrid.Su afici�n por este alimento viene de largo. Mientras que de lunes a viernes se dedicaba a la auditor�a en la empresa en la que trabajaba, los fines de semana preparaba cachapas y las presentaba en peque�as ferias y eventos masivos de Catalu�a, como el Barcelona Harley Days, un encuentro de motos en el que particip� en 2015. Pronto descubri� que el producto no solo enamoraba a sus compatriotas venezolanos, sino que tambi�n ten�a una aceptaci�n local. A esto se le sum� la original est�tica vintage de sus puestos, que aprendi� en su paso por Palomarket Fest (mercado de dise�o en Barcelona) y con los que empez� a llamar la atenci�n en todas las ferias donde participaba.Cachapa rellena de queso, ternera mechada y aguacate.SERGIO GONZ�LAEZ VALEROLo que inici� como un emprendimiento de fin de semana termin� por convertirse en una obsesi�n y, finalmente, en su profesi�n. El verdadero punto de inflexi�n ocurri� en 2017, en una feria en Castell�n. Una joven venezolana, tras probar una de sus cachapas, rompi� a llorar porque el sabor le record� a las que hac�a su madre fallecida, de quien no pudo despedirse. "En ese momento entend� que lo que estaba haciendo era mucho m�s que comida; era amor, tradici�n y memoria", reconoce David.Decidi� entonces abrir su primer restaurante en 2018, en la calle Villaroel de Barcelona, y que llevar�a por nombre La Cachapera. Empez� con 14 mesas para un aforo de 50 personas. Cre� una carta que inclu�a ocho cachapas de diferentes rellenos, tequechapas (versi�n propia de teque�os hechos con harina de ma�z, en vez de harina de trigo), arepas, cachapitas (cachapas en miniatura) y el plato tradicional de la gastronom�a venezolana, el pabell�n criollo.Aunque en los primeros meses segu�a con su trabajo de auditor, finalmente tuvo que renunciar para poder atender tanto el local como los puestos de las ferias donde segu�a participando. Dos a�os despu�s, comenz� a obtener beneficios, pero entonces lleg� la pandemia.Cocinero preparando las cachapas en el restaurante La Cachapera en Cuzco.SERGIO GONZ�LAEZ VALEROSu visi�n de negocio fue prodigiosa. Cuando vio que el tema del Covid era muy serio, "empec� a fabricar y a congelar nuestros productos. Tuve una reuni�n para crear nuestra propia plataforma de delivery y, cuando nos confinaron, ya ten�a cuatro empresas para llevar los pedidos a domicilio. Eso ya me dej� m�s tranquilo", cuenta D�az.Durante esa etapa, el empresario asegura que vendi� m�s a trav�s de delivery y con horario de restricci�n que con el restaurante abierto. "La campa�a por Instagram fue vital para comunicar que est�bamos abiertos entregando nuestro producto a domicilio en Barcelona y tambi�n en las afueras. Incluso repart�a yo mismo", relata.Segundo local y salto a MadridEn 2022 inaugur� un segundo local en Barcelona (Marina, 241) junto con sus hermanos, y casi al mismo tiempo instal� en Madrid su primer restaurante en la capital, en Chueca. El segundo lleg� el pasado abril (Hermano Garate, 6), en la zona de Cuzco.La Cachapera cuenta hoy con seis locales distribuidos entre Barcelona, Valencia y Madrid. Bajo el Holding Grupo Cachapera, este ingeniero dirige hoy un negocio que super� los 6,5 millones de euros de facturaci�n en 2025, posicion�ndose como una marca especializada en la aut�ntica cocina venezolana y que tiene un objetivo marcado: "llevar el sabor de Venezuela a cada rinc�n de Espa�a antes de 2028".Interior del restaurante en Cuzco.SERGIO GONZ�LAEZ VALEROPara su creador, este restaurante es un negocio con alma, que conecta al p�blico con la gastronom�a, la m�sica y la est�tica del caribe venezolano. Esencia que para David tambi�n es transmitida por el servicio que ofrece esa "gran familia de trabajadores" de m�ltiples nacionalidades que componen el personal de su empresa.Su llegada al mundo de la hosteler�a tambi�n tiene una historia familiar, que guarda una herencia silenciosa. Su abuela paterna tuvo una cachapera en Venezuela y el logotipo de su marca, Fina, es un homenaje a las mujeres de su familia: su madre, sus abuelas y sus t�as.SERGIO GONZ�LAEZ VALEROPero el �xito de La Cachapera tambi�n se mide por su impacto social. Fiel a sus ra�ces, David colabora con fundaciones como Comida de Esperanza para combatir la desnutrici�n infantil en Venezuela.Con la mirada puesta en Bilbao, M�laga y Zaragoza, David sigue cocinando historias, convencido de que su verdadera carrera profesional es ir brindando cobijo a los venezolanos a trav�s de sus sabores, como aquel d�a que decidi� bajarse del cami�n de comida para abrazar a una clienta que lloraba de nostalgia.La Cachapera. Hermano Garate, 6 y en Barquillo, 34 de Madrid. Tambi�n en Barcelona y Valencia. Precio medio: 20-30 euros. Reservas en lacachapera.es