El incendio forestal iniciado el lunes en Las Peñas de Riglos ha mantenido durante la noche una intensa actividad y ha obligado a ampliar de nuevo las medidas de protección para la población. Durante la madrugada se ha ordenado la evacuación de Santa María de la Peña, Triste, La Peña Estación y Yeste, con lo que ya son unas 830 las personas desalojadas desde el inicio de la emergencia. El operativo continúa centrando buena parte de sus esfuerzos en la defensa del Paisaje Protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel y sus dos monasterios, además de tratar de contener el avance del fuego hacia otras poblaciones.

Las labores de extinción se han mantenido durante toda la madrugada, con especial atención a la defensa del espacio protegido de San Juan de la Peña y Monte Oroel y al avance de las llamas hacia las poblaciones. El dispositivo también ha trabajado sobre una reproducción detectada en la cola del incendio y ha empleado varios bulldozers en distintos puntos, entre ellos Ena y Botaya.

Las nuevas evacuaciones afectan a Santa María de la Peña, Triste, La Peña Estación y Yeste. Estos cuatro núcleos se suman a los que ya habían sido desalojados en los últimos días por la evolución del incendio. El operativo mantiene la vigilancia sobre las poblaciones del entorno ante la posibilidad de que el comportamiento del fuego obligue a ampliar de nuevo las medidas de protección.